12/09/2026 - Edición Nº1313

Política

A 60 años

Santiago Pampillón: la historia que unió estudiantes y obreros, en 1966

12/09/2026 | Su muerte se convirtió en símbolo de la resistencia contra la dictadura de Juan Carlos Onganía



La dictadura de Juan Carlos Onganía llevaba apenas tres meses en el poder cuando la tensión comenzó a crecer en las universidades y en las calles. La intervención de las casas de estudio había provocado una fuerte reacción del movimiento estudiantil y Córdoba se convirtió rápidamente en uno de los principales focos de protesta contra el nuevo régimen.

Santiago Pampillón tenía 24 años y reunía dos mundos que hasta entonces no siempre habían marchado juntos. Era estudiante de Ingeniería Aeronáutica y, al mismo tiempo, trabajaba como obrero en la fábrica IKA-Renault. Su doble condición lo convirtió en una figura representativa de la creciente conexión entre el movimiento universitario y el sindicalismo cordobés.

El 7 de septiembre de 1966, la Federación Universitaria de Córdoba convocó a una movilización contra la intervención de las universidades. La protesta fue reprimida por las fuerzas de seguridad y, durante los incidentes registrados en el centro de la ciudad, Pampillón recibió tres disparos, alguno de los cuáles hizo blanco en su cabeza.

Cinco días entre la vida y la muerte

El joven fue trasladado al Hospital de Urgencias de Córdoba, donde permaneció internado durante cinco días. Mientras tanto, la noticia del ataque comenzaba a extenderse y provocaba una creciente indignación entre estudiantes, trabajadores y sectores políticos opositores a la dictadura.

El 12 de septiembre de 1966 llegó la confirmación de su muerte. Pampillón se convirtió entonces en uno de los primeros grandes símbolos de la represión ejercida por el régimen de Onganía contra las protestas estudiantiles y sociales.

Su sepelio se transformó en una multitudinaria manifestación de repudio. La movilización puso de manifiesto que la intervención militar no había conseguido eliminar el conflicto universitario y que, por el contrario, la represión comenzaba a generar nuevos vínculos entre sectores sociales hasta entonces separados.

La muerte que cambió el clima político

El asesinato de Pampillón tuvo una repercusión que excedió ampliamente el ámbito universitario. En Córdoba, donde ya existía una fuerte tradición sindical, la protesta estudiantil comenzó a encontrar puntos de contacto con los trabajadores de las grandes industrias.

Ese proceso fue adquiriendo una dimensión política cada vez mayor. La oposición a Onganía dejó de ser solamente una cuestión universitaria y comenzó a convertirse en una expresión más amplia de rechazo a un gobierno que había suspendido la actividad política, intervenido las universidades y restringido las libertades públicas.

Pampillón quedó asociado a ese proceso como uno de sus primeros símbolos. Su nombre comenzó a aparecer en movilizaciones y actos de protesta, mientras la relación entre estudiantes y trabajadores se profundizaba.

Tres años después llegó el Cordobazo

El 29 de mayo de 1969, Córdoba volvió a ocupar el centro de la escena nacional. Una protesta impulsada por organizaciones sindicales y estudiantiles derivó en una rebelión popular que durante horas dejó a buena parte de la ciudad fuera del control de las fuerzas de seguridad.

El Cordobazo se convirtió en el golpe político más importante contra la dictadura de Onganía. El régimen sobrevivió un año más, pero la rebelión cordobesa marcó un punto de inflexión y aceleró el desgaste de un gobierno que había llegado al poder prometiendo una transformación profunda de la Argentina.

Entre la muerte de Santiago Pampillón y el Cordobazo habían pasado menos de tres años. No se trató de un proceso lineal ni de una relación mecánica entre ambos acontecimientos, pero la muerte del joven estudiante y obrero formó parte de la creciente conflictividad social que terminó desembocando en la gran rebelión cordobesa de 1969.