por Redacción NewsDigitales
La FIFA volvió a sacudir al fútbol mundial con una decisión ejemplar. El Comité de Ética del máximo organismo del fútbol resolvió expulsar de por vida a dos dirigentes de federaciones nacionales por graves irregularidades financieras.
Se trata de Vincent Cassell, histórico referente del fútbol de Montserrat, y de Bassam Adeel Jaleel, expresidente de la federación de fútbol de Maldivas. Ambos casos fueron considerados de extrema gravedad, con hechos que van desde la malversación de fondos hasta el abuso de poder.
El más impactante es el de Cassell, un dirigente con décadas de trayectoria en el fútbol caribeño. Fue acusado de "abuso de posición, conflictos de interés sistémicos" y de haber malversado fondos provenientes tanto de la FIFA como de la propia federación de Montserrat.
La resolución del Comité incluyó, además de la inhabilitación de por vida para toda actividad futbolística, una multa de un millón de francos suizos.
Lo llamativo del caso es que Cassell ya había sido sancionado en 2011 como parte del recordado escándalo de sobornos electorales en el Caribe, aunque increíblemente había logrado mantenerse en funciones durante todos estos años.
La FIFA también consideró que sus conductas afectaron "la integridad física y mental" de integrantes del personal de la federación, un aspecto que agravó la resolución final.

Según determinó la FIFA, Jaleel realizó un "uso indebido de los fondos del Plan de Ayuda por la COVID-19", un programa que el organismo puso en marcha durante la pandemia para asistir económicamente a las federaciones más golpeadas por la crisis sanitaria.
El dirigente habría desviado ese dinero para beneficio propio, en lugar de destinarlo al desarrollo del fútbol local, tal como establecía el reglamento.
El Comité de Ética resolvió inhabilitarlo también de por vida, cortando definitivamente su vínculo con cualquier actividad relacionada con el fútbol organizado.
Con estos dos casos, la FIFA busca dar un mensaje contundente: la tolerancia con la corrupción y con el mal uso de los fondos institucionales se acabó.
La entidad viene endureciendo su política ética desde el terremoto de 2015 y estas sanciones se enmarcan en esa línea. Falta ahora ver si las medidas alcanzan también a otros dirigentes con causas abiertas.