14/09/2026 - Edición Nº1315

Internacionales

Geopolítica

Canadá estudia ser “miembro asociado” de la Unión Europea

14/09/2026 | Mark Carney analiza un vínculo sin precedentes con la UE mientras crece la guerra comercial de Canadá con Estados Unidos.



Un país de América podría estrenar una figura que actualmente ni siquiera existe dentro de la Unión Europea. El gobierno canadiense de Mark Carney analiza profundizar su relación con Bruselas hasta convertirse en una suerte de “miembro asociado” del bloque europeo.

La iniciativa fue revelada por The Wall Street Journal y recogida este domingo por Reuters. No existe por ahora un acuerdo cerrado ni una categoría jurídica europea denominada formalmente “miembro asociado”, pero funcionarios de ambas partes estarían estudiando mecanismos para crear una relación mucho más profunda que un simple tratado comercial.

El proyecto aparece mientras la relación entre Canadá y Estados Unidos atraviesa una etapa especialmente conflictiva desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. La escalada arancelaria aceleró la estrategia de Ottawa de reducir su dependencia económica del mercado estadounidense.

Acuerdo estratégico oficial entre Canadá y la Unión Europea.

Mercancías, trabajadores, energía, defensa e inteligencia artificial

Las conversaciones incluirían la posibilidad de facilitar el movimiento de bienes, servicios y trabajadores canadienses vinculados a cadenas estratégicas como energía, inteligencia artificial, defensa y minerales críticos.

También se analizan proyectos conjuntos de cables submarinos, centros de datos, almacenamiento en la nube, redes satelitales e infraestructura capaz de transportar energía canadiense hacia Europa.

Carney habría tratado además con el presidente francés Emmanuel Macron mecanismos que permitan a ciudadanos canadienses trabajar y residir con mayor facilidad en territorio europeo.

La aproximación no empezó ahora. Canadá y la Unión Europea firmaron en junio de 2025 una nueva asociación estratégica y un acuerdo de cooperación en seguridad y defensa. Meses más tarde, Ottawa también consiguió incorporarse a SAFE, el instrumento europeo de inversiones militares.

Eso no significa que Canadá esté camino a convertirse en el país número 28 de la UE. La discusión es mucho más novedosa: construir un modelo intermedio para un aliado geográficamente externo a Europa pero políticamente integrado en sectores estratégicos.

El movimiento también desnuda un cambio mayor. Durante décadas, la geografía hizo que Estados Unidos fuera el socio económico inevitable de Canadá. La ofensiva de Carney busca demostrar que, en medio de la pelea con Trump, esa dependencia puede empezar a tener alternativas.