por Redacción NewsDigitales
En el Congreso nacional, la reforma a la Ley 27.640, que regula la comercialización de biocombustibles, sigue empantanada y dejó expuestos dos escenarios bien diferenciados. Por un lado, mostró a una cadena de bioetanol cohesionada, conforme con la suba del corte a 15% y a la espera de una sanción.
En la vereda opuesta, el biodiésel está lejos de exhibir unidad y existe una fuerte disputa entre las empresas integradas y las pymes elaboradoras. Como se recordará, el proyecto de ley obtuvo dictamen en las comisiones del Senado y quedó en condiciones de ser llevado al recinto.
En biodiésel, el dictamen plantea elevar progresivamente el corte obligatorio, para llegar al 10% de mezcla en gasoil. Pero esta idea encontró una fuerte resistencia en las empresas nucleadas en la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biodiésel (CEPREB), que advirtieron sobre la caída en la participación que tienen en el mercado.
En tanto, las integradas y las entidades vinculadas a la agroindustria respaldaron el avance del proyecto y reclamaron que el Senado complete su tratamiento.
Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) advirtió por la preocupación que existe entre las integradas ante la demora en el tratamiento de la ley en el Senado.
Luis Zubizarreta, presidente de CARBIOPara el directivo, el proyecto permitiría atraer inversiones, reducir costos y mejorar los precios de los combustibles mediante mayor competencia. En declaraciones a Radio Rivadavia, reconoció que “estamos un poco preocupados, es una oportunidad fenomenal tener una nueva ley que genere inversiones y que, además, abarate los costos de los biocombustibles en un mercado en competencia”.
Para Zubizarreta, “tal vez falta información del impacto positivo que tiene la ley. Tenemos todo, pero falta que avance esta ley”.
Consultado sobre la posibilidad de un tratamiento legislativo que aborde por separado a las cadenas de biodiésel y bioetanol, el titular de CARBIO consideró que esto “sería retrotraer al biodiésel y dejarlo en el lugar pésimo en el que está hoy”.
En sintonía con los grandes exportadores, consideró que "tenemos un esquema que nosotros hemos definido como soviético, que es el que hay que terminar. Si la ley no sale, vamos a mantener ese esquema soviético, en donde pierde el consumidor y mantenemos un statu quo que va a espantar a posibles inversiones".