21/09/2026 - Edición Nº1322

Farándula

Superadora

Qué fue de la vida de Daniella Mastricchio, la inolvidable Sol de Chiquititas

21/09/2026 | La artista pasó de la fama y el éxito a una vida marcada por el dolor y la reconstrucción: el drama familiar que atravesó.



Daniella Mastricchio quedó para siempre en la memoria de una generación por interpretar a Sol Rivera en Chiquititas. Tenía apenas siete años cuando llegó a la ficción de Cris Morena y rápidamente se convirtió en una de las grandes figuras infantiles de la televisión argentina. Sin embargo, detrás de aquel éxito que parecía perfecto hubo una historia familiar muy difícil, problemas económicos, pérdidas, conflictos y una adolescencia completamente alejada de los flashes.

Hoy, a los 38 años, su vida es muy diferente. Es mamá de cuatro hijos, continúa vinculada al mundo artístico, se encuentra formándose como coach profesional y decidió transformar todo lo que vivió en una herramienta para acompañar a otras mujeres. En los últimos meses volvió a hablar públicamente de su historia y reveló detalles desconocidos de aquellos años.

De una niña de siete años a la estrella de Chiquititas

Daniella llegó a Chiquititas después de presentarse a un casting a los siete años. El personaje de Sol Rivera se convirtió rápidamente en uno de los más queridos de la ficción y su canción “Corazón con agujeritos” quedó instalada como uno de los grandes clásicos de la tira.

Durante cuatro años combinó grabaciones, colegio, teatro, giras y presentaciones frente a miles de personas. Ella misma reconoció que disfrutaba muchísimo de actuar, aunque también comenzó a sentir el agotamiento propio de una rutina que había empezado demasiado temprano.

En una reciente entrevista con Luis Novaresio, recordó que en 1997, un año antes de dejar la ficción, ya estaba muy cansada por el ritmo de trabajo y por los problemas que atravesaba su familia. A veces llegaba sin dormir al colegio, almorzaba en el auto y después continuaba con las grabaciones.

Finalmente, dejó Chiquititas en 1998. Tenía apenas diez u once años y el final de su personaje significó un cambio abrupto en su vida. “Sol se llevó puesta a Daniella”, reconoció años después, al explicar cuánto se habían mezclado su identidad y la del personaje. 

El éxito se terminó y llegó una etapa muy dura

Después de abandonar la ficción, la vida de Mastricchio cambió por completo. La familia que durante sus años de éxito había tenido una casa, autos, pileta y vacaciones comenzó a atravesar problemas económicos. La actriz contó que el dinero que había generado durante su infancia desapareció y que, cuando llegó la adolescencia, se encontró prácticamente sin recursos.

A los 14 años comenzó a trabajar en una cadena de heladerías para poder comer. También pasó por trabajos en un shopping y otras actividades. En una entrevista anterior había explicado que le daba vergüenza que la reconocieran trabajando allí después de haber sido una de las niñas más famosas de la televisión argentina. 

Después de Chiquititas, que fueron cuatro años infernales de éxito, de teatro, de no tener tiempo, de no tener cumpleaños, de repente me quedo sin nada”, había contado. Pero el problema no fue solamente económico. La propia Daniella habló de una infancia atravesada por conflictos familiares y de la responsabilidad que sintió sobre sus hombros siendo todavía una niña.

En una entrevista con Infobae en 2024 llegó a contar situaciones extremadamente difíciles dentro de su hogar y aseguró que durante mucho tiempo cargó con una enorme culpa por lo que había sucedido en su familia. También relató que su padre tenía problemas con el alcohol. 

La maternidad llegó cuando todavía era adolescente

Otro capítulo importante de su vida comenzó muy temprano. Daniella fue mamá por primera vez a los 17 años. Su hijo Valentín actualmente tiene 20 años. Con el paso del tiempo tuvo otros dos hijos, Sol y Bautista, y en noviembre de 2025 nació Clara, su cuarta hija, junto a su pareja, Matías Fabiani. Pero llegar a ese cuarto embarazo tampoco fue sencillo.

Durante los últimos años, Mastricchio atravesó tres pérdidas de embarazos y además recibió un diagnóstico de trombofilia. El cuadro apareció durante estudios realizados antes de una intervención por un tumor en una mama. Finalmente pudo realizar el tratamiento correspondiente y concretar su deseo de volver a ser madre. “Fue muy doloroso”, reconoció al recordar aquel proceso en una entrevista publicada por LA NACION a comienzos de 2026. Hoy, la actriz comparte su vida familiar con sus cuatro hijos y continúa hablando de la importancia que tuvo para ella atravesar ese camino acompañada por su marido y por los profesionales que la trataron. 

Uno de los aspectos más fuertes de sus últimas declaraciones tiene que ver con los vínculos familiares. Mastricchio contó que actualmente no tiene relación con su madre. Aclaró que logró perdonar determinadas situaciones de su pasado, pero que eso no significa volver a ocupar el mismo lugar. “Perdoné, pero no me quedo en el mismo lugar nunca más”, explicó recientemente.

También reveló que no mantiene vínculo con sus hermanos y reflexionó sobre el costo que puede tener establecer límites dentro de una familia. “Esto de poner límites tiene consecuencias, nada es gratis”, sostuvo. Para Daniella, uno de los grandes aprendizajes de su vida fue dejar de buscar permanentemente la aprobación de los demás. Durante años, según explicó, relacionó el amor con la necesidad de ser elegida y sentirse suficiente.