14/09/2026 - Edición Nº1315

Economía

SE VIAJA PEOR

Boletos más caros y menos pasajeros: qué pasa con los colectivos del AMBA

14/09/2026 | Pese al fuerte aumento tarifario, los ingresos reales del sistema son 6% menores que en 2022. La caída de los subsidios y de los viajes explica la diferencia.



El boleto de colectivo aumentó con fuerza en los últimos años, pero ese incremento no se tradujo en más recursos para el transporte. En términos reales, los pasajeros pagan hoy más del triple que en 2022, mientras que el sistema recibe 6% menos de dinero y transporta a 41 millones menos de personas por mes.

Los datos surgen de un análisis de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), elaborado sobre las estructuras de costos, las compensaciones de Nación, CABA y provincia de Buenos Aires y la inflación medida por el INDEC.

En agosto de 2022, el sistema transportaba alrededor de 241 millones de pasajeros por mes. Cuatro años después, la cifra cayó a unos 200 millones, una reducción del 17%.


Informe AAETA

La tendencia también se mantiene en la comparación más reciente. Según el Índice Bondi de AAETA, en agosto de 2026 se registraron 201,1 millones de pasajeros, frente a los 225,4 millones de un año atrás. Es decir, en apenas doce meses se perdieron más de 24 millones de viajes mensuales, una caída del 10,77%.

El boleto se triplicó, pero entra menos plata

La paradoja aparece al observar qué ocurrió con las tarifas. Descontando la inflación, lo que paga en promedio cada pasajero pasó de $244 en agosto de 2022 a $794 en agosto de 2026.

Esto representa un incremento real del 225%. Sin embargo, en el mismo período los ingresos totales del sistema pasaron de $391.000 millones a $367.000 millones mensuales, siempre medidos a precios de agosto de 2026.

En otras palabras, aunque el boleto se triplicó en términos reales, al sistema de colectivos le entra 6% menos de dinero que cuatro años atrás.

¿Dónde está la diferencia? Principalmente, en la reducción de los subsidios y en la pérdida de pasajeros.

El incremento de las tarifas permitió sumar unos $133.000 millones mensuales respecto de 2022. Pero, al mismo tiempo, la caída en la cantidad de viajes restó alrededor de $33.000 millones y la reducción de los aportes estatales quitó otros $123.000 millones.

Así, todo lo que se sumó por el aumento del boleto no alcanzó para compensar lo que se perdió por menores subsidios y menos pasajeros.

Según el análisis, por cada $100 que el Estado dejó de aportar, la tarifa agregó $81. Además, por cada $4 que el incremento del boleto debía generar, $1 se perdió como consecuencia de los pasajeros que dejaron de viajar.

Cuánto cuesta realmente viajar en colectivo

La discusión sobre los recursos también aparece cuando se compara la tarifa que abona el pasajero con el costo de funcionamiento calculado por las empresas.

El Índice Bondi de AAETA estimó para agosto un costo real promedio de $2.440,49 por boleto sin subsidios. Actualmente, la tarifa cubre el 33,57% del costo real y existe, según la entidad, una diferencia no cubierta de $472,25 por pasajero.

La situación varía de acuerdo con la jurisdicción. Para las líneas nacionales, AAETA calcula un costo real de $2.544,32, frente a un boleto mínimo de $742,81. En las líneas provinciales bonaerenses, estima un costo de $2.489,36, mientras la tarifa mínima alcanza los $1.164,47.

En CABA, el costo calculado es de $2.196,22, frente a un boleto mínimo de $887,99. En las líneas correspondientes a municipios de la provincia de Buenos Aires, en tanto, asciende a $2.280,30, con una tarifa mínima de $1.164,47.}


Recorte de partidas vinculadas al transporte, informe CEPA

Menos colectivos en circulación

La pérdida de pasajeros se produce, además, en un contexto de reducción de la oferta. Según AAETA, la flota activa pasó de 17.310 colectivos en agosto de 2025 a 16.700 en agosto de este año, una caída del 3,52%.

También existen diferencias importantes en la antigüedad de las unidades. El promedio llega a 8,9 años para los colectivos de la provincia de Buenos Aires y los municipios bonaerenses, frente a 6,8 años en las líneas nacionales y 4,9 años en CABA.

Los números muestran así el cambio que atravesó el transporte en los últimos cuatro años: el pasajero pasó a financiar una proporción cada vez mayor del sistema, del 15% en 2022 al 43% en 2026, mientras disminuyeron los subsidios y también la cantidad de personas que utilizan el colectivo.

El resultado es una ecuación difícil de equilibrar: los usuarios pagan mucho más por viajar, pero el sistema recauda menos en términos reales que en 2022 y funciona con menos pasajeros y menos unidades en circulación.