El INEGI confirmó este 14 de septiembre que en julio ingresaron a México 8.651.372 viajeros internacionales, 2,9% más que un año antes. El contraste estuvo en el gasto: desembolsaron USD 2.961,3 millones, 1,3% menos interanual, y el promedio por persona cayó 4,1%, hasta USD 342,3. Más entradas, por lo tanto, no significaron mayor ingreso turístico.
La lectura exige distinguir viajeros, turistas y excursionistas. De las entradas, 4.407.264 fueron turistas internacionales que pernoctaron al menos una noche, 3,8% más interanual, y 4.244.107 fueron excursionistas, 2% más. No cayeron todos los turistas: bajó el segmento no fronterizo. Tras el Mundial, la comparación permite medir cuánto gasto logra retener México después del torneo.
El cambio de composición explica la contradicción entre más llegadas y menos dinero. Los turistas no fronterizos bajaron 3,2%, hasta 2.350.213, y los arribos por vía aérea retrocedieron 5,7%, a 1.850.258. Los turistas fronterizos, en cambio, crecieron 13,2%, hasta 2.057.051. Quienes llegaron por avión gastaron en promedio USD 1.223,2, frente a USD 123,1 entre turistas fronterizos.
Estados Unidos concentró 1.692.593 entradas no fronterizas, equivalentes al 72% de ese segmento. América del Sur y las islas del Caribe aportaron 288.597 y Canadá 124.250. Las vacaciones representaron 63,2% de esas llegadas. A la vez, el gasto total de turistas internacionales bajó 0,7%, a USD 2.710,3 millones, y el de excursionistas cayó 7,9%, a USD 251 millones.

El gasto medio muestra dónde estuvo la debilidad y dónde resistió el mercado. Cada viajero internacional gastó USD 342,3 en promedio, 4,1% menos, y cada turista USD 615, 4,3% menos. Sin embargo, entre turistas no fronterizos el promedio subió 1,2%, hasta USD 1.045,5, y entre quienes llegaron por avión aumentó 2,5%. El retroceso combinó volumen y composición.
La próxima referencia será la EVI de agosto, prevista por el INEGI para el 14 de octubre. Allí podrá verse si se recuperan las llegadas no fronterizas y por avión, y si el gasto total vuelve a crecer interanualmente. Para el sector, el reto no es solo atraer más personas, sino elevar estadía y consumo. Julio dejó más volumen, pero menor rendimiento por viajero.