14/09/2026 - Edición Nº1315

Internacionales

DEFENSA

Ushuaia gana capacidad militar con el entrenamiento junto a Estados Unidos

14/09/2026 | La cooperación permite sumar experiencia en frío, interoperabilidad y tecnología sin ceder el mando argentino.



La presencia de personal militar estadounidense en Ushuaia volvió a generar controversia después de la aparición de fotografías de equipamiento táctico en el aeropuerto fueguino. Sin embargo, la información disponible no permite confirmar la versión que habla de 120 soldados norteamericanos instalados simultáneamente en la ciudad. Las investigaciones locales describen grupos rotativos de entre 20 y 30 integrantes que participarían en actividades vinculadas con el Batallón de Infantería de Marina N.º 4. 

El antecedente oficial más claro ayuda a dimensionar el despliegue. En 2025, el Gobierno autorizó mediante el ejercicio Tridente actividades de fuerzas navales especiales de Argentina y Estados Unidos en Mar del Plata, Puerto Belgrano y Ushuaia. La documentación establecía un máximo de 30 militares estadounidenses y disponía que, terminadas las actividades, regresaran a su país con su equipamiento. El objetivo declarado era intercambiar técnicas, procedimientos y conocimientos para fortalecer capacidades propias de la Armada Argentina. 

 


Ushuaia es una ciudad turística en Argentina. Se encuentra en el archipiélago de Tierra del Fuego, el extremo sur de América del Sur, apodado el "Fin del Mundo".

El entrenamiento puede reforzar capacidades argentinas

La cooperación con Estados Unidos no comenzó en Ushuaia ni implica necesariamente una transferencia del control territorial. En noviembre de 2025, Buzos Tácticos argentinos y Navy SEALs estadounidenses completaron el ejercicio Tridente con prácticas de abordaje, desplazamiento dentro de buques y recuperación de objetivos. Defensa señaló entonces que estas maniobras permitieron profesionalizar procedimientos y mejorar la capacidad argentina para controlar y defender los espacios marítimos. 

Esa línea continuó en 2026. Daga Atlántica reunió a más de 350 militares y civiles y permitió trabajar con metodologías internacionales de planeamiento, comando y control, comunicaciones y operaciones especiales. Paralelamente, Argentina y Estados Unidos ampliaron programas para vigilancia marítima, adquisición de equipamiento, capacitación y cooperación tecnológica. El beneficio para las Fuerzas Armadas argentinas es acceder a doctrina, entrenamiento y sistemas que sería costoso desarrollar de manera aislada. 


EE.UU. aporta entrenamiento militar mientras Argentina refuerza su presencia austral.

Ushuaia sigue siendo una posición estratégica argentina

El BIM 4 ya posee como misión entrenarse en el ambiente austral. Durante 2026, sus efectivos realizaron prácticas de supervivencia, patrullaje, operaciones anfibias, esquí, tránsito glaciar y desplazamiento en baja montaña. Incorporar experiencias extranjeras en ese escenario puede complementar capacidades que Argentina necesita precisamente para aumentar su presencia efectiva en Tierra del Fuego y el Atlántico Sur. 


La cooperación en Ushuaia puede mejorar capacidades sin transferir control territorial.

Tampoco aparece respaldo oficial para presentar la futura Base Naval Integrada como un enclave estadounidense. El Gobierno argentino anunció una asignación superior a 200.000 millones de pesos para reactivar la Base Naval Integrada de Ushuaia y la Base Conjunta Antártica Petrel, con el objetivo declarado de concentrar medios argentinos, reforzar las campañas antárticas y ampliar las capacidades navales nacionales. La cooperación con Washington puede ser una herramienta para modernizar esas capacidades, pero su legitimidad también requiere que Defensa publique con precisión cuántos efectivos extranjeros están actualmente en Ushuaia, bajo qué autorización ingresaron, cuánto permanecerán y qué material utilizan.