Gustavo Sofovich, productor televisivo y teatral e hijo del recordado Gerardo Sofovich, quedó en el centro de la escena este martes por la mañana luego de protagonizar un accidente de tránsito en el barrio porteño de Palermo. El episodio ocurrió minutos después de las 5, cuando el auto que conducía chocó con una moto en la esquina de Jerónimo Salguero y Martín Coronado, a pocos metros de Figueroa Alcorta.

Como consecuencia del impacto, una joven de 23 años que viajaba como acompañante de la moto sufrió una lesión en uno de sus brazos y fue trasladada por el SAME al Hospital Rivadavia. El conductor de la moto, en tanto, resultó ileso.
Tras el accidente se produjo un particular operativo policial. Según informaron distintos medios, Sofovich permaneció dentro de su vehículo durante más de dos horas, mientras la Policía de la Ciudad establecía un perímetro de alrededor de 100 metros y aguardaba la realización de los procedimientos correspondientes.
El propio productor de ciclos como Polémica en el bar negó haberse "atrincherado" y explicó que permaneció dentro del auto por el frío y mientras esperaba que terminara el procedimiento policial. Finalmente, cerca de las 7.20, se realizó el test de alcoholemia tanto a Sofovich como al conductor de la moto. Ambos dieron negativo. Cerca de las 8 de la mañana, luego de firmar el acta correspondiente, el productor se retiró del lugar.
Prácticamente en cadena nacional, Sofovich relató que se había levantado alrededor de las 5 de la mañana, como asegura hacerlo habitualmente, y que salió de su casa para comprar dos yogures. Según su versión, regresaba por Salguero cuando una moto intentó pasarlo por la derecha. En ese momento se produjo el contacto entre ambos vehículos y la mujer que viajaba como acompañante terminó cayendo al asfalto.
Gustavo aseguró que inmediatamente se bajó del auto y llamó a la policía para solicitar asistencia. La joven fue posteriormente trasladada al Hospital Rivadavia. "Yo me bajé del coche y llamé al 911", explicó el productor al reconstruir lo sucedido. También rechazó las versiones que indicaban que se había negado a abandonar el vehículo o que estaba atrincherado.
Gustavo Sofovich nació el 18 de marzo de 1968 y es hijo de Gerardo Sofovich, uno de los nombres fundamentales de la televisión, el teatro y el cine argentino, y de la actriz Carmen Morales. Hay un dato particular en la familia: Gustavo y su padre compartían fecha de nacimiento, con exactamente 30 años de diferencia.
Desde muy chico estuvo vinculado al mundo del espectáculo. Su infancia transcurrió entre teatros, estudios de televisión y los grandes nombres que trabajaban junto a su padre. En una entrevista con LA NACION, Gustavo contó que comenzó a trabajar desde muy joven en la estructura de su padre. Primero realizó tareas dentro de los teatros, luego fue regisseur, pasó por la boletería y llegó a encargarse de la liquidación de los bordereaux de cuatro teatros durante una temporada de Mar del Plata.
Con el paso de los años, Gustavo construyó su propia carrera como productor, aunque inevitablemente quedó ligado al apellido de su padre. Uno de sus principales desafíos llegó después de la muerte de Gerardo, ocurrida el 8 de marzo de 2015. Gustavo tomó la posta de uno de los grandes legados televisivos de su padre: Polémica en el Bar.
Detrás del productor y del apellido famoso existe también una historia personal mucho más compleja. Gustavo habló públicamente durante años sobre sus problemas de adicción a las drogas y al juego. En 2023 contó que había pasado buena parte de su vida atravesado por esas situaciones y que había estado internado en distintas oportunidades.
Según relató entonces, de sus primeros 56 años de vida había pasado seis internado y aseguró que llevaba años trabajando diariamente para mantenerse alejado de las drogas. En otra entrevista había definido su situación como la de un adicto en recuperación y remarcó que, para él, la recuperación no dependía simplemente de permanecer internado, sino de un proceso personal sostenido.
Su relación con Gerardo también estuvo atravesada por esa problemática. El propio Gustavo contó que su padre intentó ayudarlo en diferentes momentos y que incluso consiguió que fuera internado en el Vaticano. Con el tiempo, Sofovich transformó esa experiencia en una parte importante de su discurso público y habló abiertamente de sus adicciones y de su recuperación.