15/09/2026 - Edición Nº1316

Agro

Ganadería

Los argentinos comen menos carne: qué cambió en los precios y cuánto cayó el consumo

15/09/2026 | A partir de abril, los mostradores exhibieron algunas bajas, al igual que el precio de la hacienda. Pero esto no alcanza para que el consumo repunte



Mientras el Gobierno se empeña en mostrar que la inflación sigue en un curso descendente, el consumo de carne vacuna no termina de despegar y se encuentra en los números más bajos de los últimos años. Los números del sector ratifican esta tendencia, con una faena de hacienda que cayó con respecto al año pasado y termina de reflejarse en mostradores que no levantan cabeza.

A esta menor disponibilidad de hacienda, se suma un salario erosionado en su poder adquisitivo. Si bien el precio de la carne se mantiene con relativa estabilidad en los últimos meses -con leves incrementos, en línea con la inflación INDEC- la realidad es que los clientes se vuelcan a alternativas más económicas, como pollo o cerdo. 

De acuerdo al último informe elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), la industria frigorífica argentina tuvo un mes de agosto que fue el peor de los últimos 47 años. 

El semáforo fue rojo por donde se lo mire: en el octavo mes del año, la faena cayó un 12,9% interanual y esa menor disponibilidad de carne impactó en el consumo, que según CICCRA cayó un 10% en lo que va del año. Pasando en limpio, en el últimos año los argentinos dejaron de consumir -en promedio- unos cinco kilos de carne vacuna.

La única buena noticia para el negocio son los números exportadores, que no paran de crecer. Pero es un dato que tampoco interesa a quienes día a día deben visitar los mostradores de las carnicerías.

El ritmo de los precios 

El comienzo de 2026 estuvo marcado por una importante recomposición del precio de la carne vacuna. De acuerdo a CICCRA, en abril los cortes vacunos acumulaban una suba interanual del 58,7%, frente a una inflación general del 32,4%.  Como muestra, el asado había aumentado 62,7% en doce meses, mientras que cuadril, paleta, carne picada y nalga también mostraban incrementos superiores al 56%.

A partir de ese momento, comenzó una etapa de estabilidad, con muy leves retrocesos en el precio de la carne en los mostradores y de la hacienda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas. 

Pero más allá de esta tendencia estable, el daño al bolsillo ya estaba hecho y los consumidores se vuelcan a opciones más económicas, como el cerdo. En líneas generales, con el valor de un kilo de carne vacuna se pueden comprar dos y hasta tres kilos de cortes porcinos.

Las fuentes del negocio consultadas por NewsDigitales coinciden en remarcar el factor económico para entender esta situación de caída en las ventas. "La baja en el consumo es por el bolsillo, por la caída del poder adquisitivo", reconoció un comprador habitual en Cañuelas, que trabaja día a día con carnicerías del Gran Buenos Aires. 

La misma fuente admitió que "el cerdo vale un 50% menos y el pollo un 25% en comparación a la carne vacuna. El consumo de cortes bovinos viene bajando porque lamentablemente no hay plata en la calle, está todo deprimido. Y si bien la carne no sube, los salarios no alcanzan y han subido mucho los servicios". 

Bajas que no alcanzan

El último dato disponible para medir el impacto en los precios fue publicado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). El organismo calculó que en AMBA, el precio promedio de la carne vacuna bajó 0,3%, hasta los $18.431 por kilo. Fue un comportamiento muy diferente al del cerdo, que aumentó 2%, mientras el pollo permaneció estable.

A pesar de esta calma, la carne vacuna acumuló en los primeros ocho meses del año una suba del 51,8%, casi 20 puntos por encima de la inflación general. Entre los cortes que aumentaron en agosto estuvieron la nalga, el lomo, el matambre y la media res, mientras que bajaron vacío, cuadril, paleta, carnaza común y colita de cuadril. 

La carne se mete de lleno en la política

La campaña electoral de cara a 2027 ya comenzó y este dato de la baja en el consumo no pasa desapercibido. En declaraciones a Radio 10, Julián Domínguez -exministro de Agricultura- advirtió en relación a la caída en los números de carne vacuna que "la pérdida del poder adquisitivo ha impactado de manera fenomenal en el cambio de hábitos del consumo de los argentinos. Estamos en el consumo más bajo y va a seguir cayendo en los próximos meses, la caída del consumo de carne aún va a ser mayor".

Para Domínguez, "lo que hay que aumentar es la capacidad de compra de los argentinos. Lo que está en crisis en este momento es la capacidad de compra del pueblo argentino, porque una cosa es la opción de un cambio de dieta con otras carnes, pero otra cosa es la limitación del ingreso de proteínas, entre ellas la carne".