La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, ya comenzó a generar definiciones políticas y también un debate sobre cómo organizar las jornadas en las que el Sumo Pontífice permanecerá en el país.
En ese marco, la diputada nacional Sabrina Selva, junto a otros legisladores peronistas, presentó un proyecto de ley para declarar no laborables los días 9, 10 y 11 de noviembre de 2026 en todo el territorio nacional.
La iniciativa busca que las tres jornadas sean consideradas, con carácter excepcional y por única vez, días no laborables a raíz de la visita apostólica de León XIV.
El proyecto sostiene que la medida permitiría facilitar la participación de los ciudadanos en las distintas actividades previstas, además de contribuir a organizar el transporte, la movilidad y los operativos de seguridad.
La propuesta llega mientras el Gobierno nacional analiza alternativas similares. La administración de Javier Milei todavía no definió si establecerá asuetos o un feriado durante la estadía del Papa y aguarda la confirmación formal de la agenda por parte del Vaticano.
El proyecto señala que la visita representa un acontecimiento de "singular trascendencia histórica, cultural, social y espiritual" para la Argentina y plantea que la declaración de días no laborables constituye una herramienta institucional para otorgar certeza jurídica a la medida.
Los autores de la iniciativa consideran, además, que no se trata solamente de una actividad religiosa. La llegada del Pontífice podría movilizar a millones de personas, tanto de la Argentina como de otros países de la región.
Uno de los principales argumentos utilizados por Selva está relacionado con la magnitud de las concentraciones que podrían producirse durante la visita.
El proyecto menciona especialmente a Buenos Aires, Córdoba y Luján como los principales puntos de concentración. En particular, destaca la Basílica y Santuario de Nuestra Señora de Luján, uno de los principales centros de peregrinación religiosa del país.
Desde esa perspectiva, los legisladores sostienen que liberar de obligaciones laborales a buena parte de la población permitiría facilitar los desplazamientos hacia los lugares donde se desarrollen las actividades oficiales y litúrgicas.
La medida, según los fundamentos, también podría ayudar a ordenar el impacto sobre el transporte público, la circulación vehicular y los operativos de seguridad.
En otras palabras, la iniciativa busca que la asistencia de los fieles pueda organizarse con mayor previsibilidad frente a un acontecimiento que, por sus características, podría generar movimientos masivos.

Por otro lado, ponen el foco en el vínculo de León XIV con América Latina. El viaje previsto a la Argentina sería parte de su primera gira apostólica por Sudamérica, que también incluiría Uruguay y Perú. La trayectoria del Pontífice está particularmente vinculada con Perú, donde desarrolló durante más de dos décadas buena parte de su actividad pastoral.
Para los autores del proyecto, ese recorrido le otorgó una mirada especialmente cercana a las problemáticas sociales de la región.
La visita a la Argentina, además, tendría un fuerte componente institucional. El programa preliminar contempla encuentros con autoridades políticas, representantes de distintos poderes del Estado, referentes religiosos, trabajadores, jóvenes y personas privadas de su libertad.
Otro de los elementos incluidos en los fundamentos es la agenda que el propio Pontífice viene desarrollando.
El proyecto menciona su primera carta encíclica, "Magnifica humanitas", presentada en mayo de 2026 y vinculada con la protección de la persona humana frente a los desafíos derivados de la inteligencia artificial.
En ese contexto, los diputados consideran que la presencia de León XIV podría abrir un espacio de reflexión sobre cuestiones como la dignidad humana, la justicia, el diálogo y la construcción del bien común.
Aunque todavía resta la confirmación definitiva del Vaticano, la planificación contempla una intensa agenda durante los días de permanencia del Papa en la Argentina.
Entre las actividades previstas aparecen una visita al Cottolengo Don Orione de Claypole, una misa en Palermo, encuentros con representantes del mundo del trabajo, actividades ecuménicas e interreligiosas y reuniones con obispos argentinos.
Córdoba también ocupa un lugar central en el itinerario preliminar, con una misa y actividades religiosas, mientras que en Buenos Aires se prevé además una vigilia con jóvenes.
El último día, León XIV se trasladaría al penal de Devoto para mantener un encuentro con personas privadas de su libertad y luego viajaría a Luján, donde está prevista una misa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
El proyecto opositor se presenta mientras el Gobierno nacional estudia qué decisión adoptar respecto del calendario laboral.
La Casa Rosada analiza la posibilidad de disponer asuetos o incluso un feriado durante la estadía del Papa, aunque todavía no existe una definición oficial sobre la modalidad ni sobre su alcance territorial.
La confirmación del itinerario por parte del Vaticano será clave para terminar de definir el operativo. En paralelo, Karina Milei coordina reuniones entre representantes del Gobierno, la Iglesia y las jurisdicciones involucradas: Nación, provincia de Buenos Aires y las administraciones de Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires.