15/09/2026 - Edición Nº1316

Policiales

Un caso que conmovió al país

La historia del doble parricidio de los Schoklender: sangre debajo de un auto y dos hijos desaparecidos

15/09/2026 | Sergio y Pablo Schoklender volvieron a quedar en el centro de la escena tras ser condenados en la causa Sueños Compartidos.


por Redacción NewsDigitales


Sergio Schoklender volvió a ser condenado, pero esta vez fue en los tribunales de Comodoro Py y por una historia completamente diferente a la que lo hizo tristemente conocido.

El Tribunal Oral Federal N°5 lo sentenció a dos años y ocho meses de prisión en suspenso como partícipe necesario de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública en la causa Sueños Compartidos. Su hermano Pablo recibió dos años y cuatro meses. El expediente investigó el manejo de fondos públicos destinados a viviendas sociales administrados a través de la Fundación Madres de Plaza de Mayo

Los hermanos ya habían compartido otro banquillo. Y otras condenas. Pero aquella historia había comenzado 45 años atrás, durante una madrugada de 1981, dentro de un departamento de Belgrano.

Un auto y dos cadáveres

El Dodge Polara estaba estacionado sobre la avenida Coronel Díaz, cerca de Parque Las Heras. Algo que salía de la parte trasera del vehículo llamó la atención de un encargado de la zona: era sangre.

La Policía intervino y abrió el baúl. Adentro estaban los cuerpos de Mauricio Schoklender y Cristina Silva Romano, los padres de Sergio y Pablo. Habían sido envueltos en bolsas y telas y presentaban lesiones provocadas por golpes. La investigación también determinó que habían sido estrangulados. Era el 30 de mayo de 1981.

El parricidio tuvo una enorme repercusión en los medios. 

El auto pertenecía a la familia. Pero había otro dato que rápidamente pasó a ocupar el centro de la investigación: los dos hijos varones del matrimonio no estaban. Sergio tenía 23 años. Pablo, 20.

Horas antes, la familia había salido a cenar para celebrar el cumpleaños de Sergio. Después regresaron al departamento familiar de Belgrano. Fue allí donde, según determinó posteriormente la Justicia, se produjeron los homicidios. Los cadáveres fueron luego introducidos en el auto y trasladados hasta el lugar donde terminarían siendo descubiertos.

Para entonces los hermanos habían dejado Buenos Aires.

La fuga

La desaparición de Sergio y Pablo dejó de ser un dato secundario a medida que avanzaron las primeras averiguaciones. Los investigadores reconstruyeron que habían viajado hacia Mar del Plata y que posteriormente se separaron. Durante varios días intentaron mantenerse fuera del alcance policial hasta que ambos fueron localizados y detenidos.

Sergio asumió la responsabilidad por los homicidios e intentó desvincular a Pablo. Esa versión, sin embargo, no sería finalmente aceptada por la Justicia respecto del menor de los hermanos.

Pablo Schoklender (izq.) tenía 20 y Sergio 23 cuando asesinaron a sus padres en Parque Las Heras. 

El proceso se extendió durante casi cuatro años. El 12 de marzo de 1985, Sergio fue condenado a prisión perpetua por los asesinatos. La situación de Pablo fue diferente: inicialmente no recibió la misma condena, pero esa decisión sería revisada por la Cámara. En abril de 1986, los camaristas también lo consideraron responsable y le impusieron la misma pena.

Para cuando se produjo esa segunda decisión, Pablo ya se había fugado.

El móvil

La pregunta acerca del móvil acompañó al caso desde sus primeros años y dio origen a relatos muy diferentes. Se habló de una relación familiar marcada por episodios de violencia, del consumo de alcohol de la madre y de presuntos abusos. También apareció una explicación completamente distinta: la defensa vinculó el asesinato con supuestas actividades de Mauricio Schoklender relacionadas con el tráfico de armas y llegó a señalar una eventual intervención de sectores militares.

Mauricio Schoklender y Cristina Silva Romano, los padres de Sergio y Pablo. 

Esa última hipótesis fue desestimada judicialmente. Las acusaciones sobre lo que ocurría puertas adentro de la familia, por su parte, formaron parte de declaraciones y relatos posteriores de los propios hermanos. No corresponde, por lo tanto, presentar ninguna de esas versiones como un móvil del crimen establecido por la Justicia. Lo que sí quedó establecido en las sentencias fue la responsabilidad penal de Sergio y Pablo por las muertes de sus padres.

La nueva vida de Pablo

El caso tuvo todavía otro capítulo. Después de escapar, Pablo logró permanecer prófugo durante años y rehacer su vida en Bolivia bajo identidades diferentes. La fuga terminó en mayo de 1994, cuando fue detenido por autoridades bolivianas y sus huellas permitieron establecer que aquel hombre era en realidad el argentino buscado por el doble homicidio. Fue trasladado nuevamente a Buenos Aires para continuar cumpliendo la condena.

El recorrido de Sergio fue distinto. Permaneció detenido durante aproximadamente catorce años. Durante su paso por prisión estudió Derecho y participó en experiencias universitarias destinadas a personas privadas de su libertad. A fines de 1995 obtuvo la libertad condicional. A partir de entonces comenzó otra etapa de su vida pública.

Madres de Plaza de Mayo

Sergio se recibió de abogado y profundizó su vínculo con Hebe de Bonafini hasta convertirse en una figura central dentro de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Llegó a ser su apoderado y tuvo un papel relevante en el programa Sueños Compartidos.

Sergio Schoklender acompañando a Hebe Bonafini en una manifestación. 

Ese proyecto, destinado a la construcción de viviendas sociales, terminó convirtiéndose en una extensa causa penal por el manejo de los fondos transferidos por el Estado.

Quince años después del inicio de aquella investigación llegó el veredicto. El TOF N°5 consideró a Sergio y Pablo partícipes necesarios de administración fraudulenta. A Sergio le impuso dos años y ocho meses de prisión condicional y a Pablo, dos años y cuatro meses. El tribunal también fijó un decomiso de $206.438.454,05, que deberá actualizarse cuando la sentencia quede firme.