por Redacción NewsDigitales
El Gobierno de Javier Milei decidió ampliar la denuncia judicial presentada contra empresas vinculadas con actividades en las Islas Malvinas y anticipó que también podrían quedar alcanzados particulares que, según la administración nacional, vulneren los derechos y la soberanía argentina sobre el archipiélago.

La confirmación estuvo a cargo del vocero presidencial Adrián Ravier, quien explicó que la presentación realizada la semana pasada será ampliada para incorporar a otras compañías. “El Gobierno nacional continuará utilizando todos los medios que tenga a su disposición para sancionar e impedir que empresas o particulares desarrollen actividades que vulneren los derechos y la soberanía de la Argentina sobre las islas”, señaló.
La decisión forma parte de la estrategia anunciada por Milei durante la cadena nacional del 3 de septiembre, cuando aseguró que la Argentina utilizará herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales para disuadir a actores estatales y privados que intervengan en actividades que el Gobierno considera contrarias a la soberanía nacional.
La primera presentación judicial había sido impulsada por los abogados José Lucas Magioncalda y Juan Martín Fazio, de Reset Republicano, contra compañías pesqueras internacionales que operan en aguas argentinas con permisos otorgados por autoridades británicas de Malvinas. La denuncia planteó la posible existencia de un esquema de “contrabando pesquero”.

Ahora, el Gobierno anticipó que buscará ampliar esa presentación para incluir a otras compañías. El objetivo es extender el alcance de las acciones judiciales sobre la estructura empresarial que participa de actividades económicas en el área en disputa.
Ravier también vinculó esta política con el proyecto de modificación de la Ley 26.659, que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. La iniciativa busca ampliar las sanciones para alcanzar no solamente a las petroleras, sino también a empresas de servicios, entidades financieras, aseguradoras y otros actores que faciliten operaciones hidrocarburíferas en Malvinas.
El Gobierno también avanza con la construcción de una nueva base naval en Tierra del Fuego, que tendrá funciones logísticas y estratégicas para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur. Según explicó Ravier, el objetivo es mejorar la capacidad de monitoreo y control de los recursos naturales, además de brindar apoyo a las operaciones antárticas.

La infraestructura estará vinculada además con la protección naval y aérea de la región, con el respaldo de los aviones de patrulla marítima P-3 Orion y los nuevos F-16 incorporados por la Argentina. La Casa Rosada también destaca el impacto económico que podría generar el desarrollo de nuevos muelles comerciales y civiles en una zona donde actualmente existen limitaciones para el amarre de buques.
La ampliación de la denuncia judicial se inscribe así en una estrategia más amplia que combina acciones legales, presión sobre empresas, diplomacia y fortalecimiento de la capacidad argentina en el Atlántico Sur. El Gobierno busca utilizar todas esas herramientas para aumentar el costo de participar en actividades que considera ilegales en las islas.

En paralelo, Ravier sostuvo que las medidas ya generaron reacciones en el sector privado y afirmó haber recibido llamados de empresas que operan en la Argentina para asegurar que no respaldarán proyectos hidrocarburíferos en Malvinas.
La Casa Rosada pretende ahora avanzar sobre un universo mayor de compañías y particulares. La ampliación de la denuncia será uno de los próximos pasos judiciales de una estrategia que busca trasladar la disputa por la soberanía a los ámbitos económico, empresarial y legal.