El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó este martes 15 de septiembre el régimen Redata para incentivar la instalación y expansión de centros de datos en Brasil. La confirmación oficial de la Cámara cierra la etapa legislativa del PL 278/2026 y deja como ley sancionada el esquema que había quedado sin efecto cuando perdió vigencia la medida provisoria de 2025.
El cambio tiene peso fiscal y estratégico porque Brasil busca captar infraestructura para nube, procesamiento de alto rendimiento e inteligencia artificial. El Senado estimó una renuncia de R$ 5,2 mil millones en 2026 y cerca de R$ 1 mil millones en cada uno de los dos años siguientes. NewsDigitales ya había analizado esta competencia regional entre energía, incentivos y data centers.
El mecanismo central es la suspensión de PIS/Pasep, Cofins, PIS/Cofins-Importación, IPI e Impuesto de Importación sobre determinados equipos destinados al activo de empresas habilitadas. En importaciones, alcanza componentes sin producción nacional equivalente definidos por el Ejecutivo. La suspensión se convierte en alícuota cero cuando se cumplen las condiciones previstas en el texto aprobado y los bienes quedan incorporados a la infraestructura beneficiada.
Las empresas deberán reservar al mercado brasileño al menos 10% del procesamiento, almacenamiento y tratamiento de datos instalado con el incentivo. También tendrán que invertir 2% del valor de los productos beneficiados en investigación y desarrollo, cubrir toda su demanda eléctrica con fuentes renovables o de baja emisión y mantener una eficiencia hídrica de hasta 0,05 litro por kWh. Norte, Nordeste y Centro-Oeste reciben condiciones diferenciadas.

La implementación no será automática ni incondicional. Las empresas deberán obtener habilitación de la Receita Federal, cumplir criterios de sostenibilidad y publicar reportes sobre agua y energía. El incumplimiento puede obligarlas a devolver tributos con intereses y multas. Si fallan en la reserva de capacidad doméstica y no corrigen la situación en 180 días, la habilitación puede cancelarse y el grupo quedar fuera durante dos años.
Infraestructura de data center. Archivo de NewsDigitales; no corresponde a una instalación brasileña.El próximo paso es la publicación del texto definitivo, condición para la entrada en vigor, y su reglamentación, que deberá precisar habilitaciones, equipos cubiertos y controles operativos. El autógrafo fija cinco años para los incentivos, aunque PIS/Pasep, Cofins e IPI tienen efectos hasta el 31 de diciembre de 2026 por la transición tributaria. La prueba será transformar el alivio fiscal en capacidad tecnológica efectivamente instalada en Brasil.