El empleo en call centers y telecomunicaciones de Colombia retrocedió con fuerza en julio de 2026. La Encuesta Mensual de Servicios del DANE, publicada este 15 de septiembre, mostró una baja interanual de 15% en centros de llamadas y de 10,9% en telecomunicaciones. Los ingresos nominales también cayeron 14% y 2,2%, respectivamente, frente a julio de 2025.
La fotografía sectorial es más débil que la del mercado laboral agregado. En julio, 15 de los 18 subsectores de servicios aumentaron ingresos, pero 14 redujeron personal. La desocupación nacional fue 8,1%, frente al 8,8% de un año antes. El contraste amplía la lectura de la mejora previa del mercado laboral colombiano sin extrapolar este recorte a toda la economía.
El recorte dentro de los call centers se concentró en puestos permanentes y temporales directos. El DANE calculó bajas de 16,6% y 10,9%, mientras el personal contratado mediante agencias aumentó 0,9% y los salarios promedio subieron 10%. En telecomunicaciones, el empleo permanente cayó 12,5%, el contratado por agencias 19,2% y el temporal directo 0,1%; los salarios crecieron 10,2%.
Otros servicios vinculados con conocimiento y tecnología siguieron trayectorias distintas. Las actividades profesionales, científicas y técnicas elevaron 45,1% sus ingresos y redujeron 2,7% el personal. Sistemas y procesamiento de datos aumentaron 3,8% la facturación y 2,3% el empleo; programación, transmisión y agencias de noticias facturaron 36,9% más con 3,2% menos personal. Mayores ventas no implicaron necesariamente más contrataciones.

La automatización puede formar parte del debate, pero el dato del DANE no identifica sus causas. La Política Nacional de Inteligencia Artificial plantea talento digital, empleabilidad y mitigación de riesgos, pero no demuestra que la IA explique los recortes de julio. Entre enero y julio, los call centers perdieron 11,3% de personal y telecomunicaciones 8,2%; sus ingresos variaron -8,6% y +1,3%.

El próximo corte mensual permitirá saber si el ajuste continúa o si julio fue un punto especialmente débil. La comparación deberá seguir empleo, ingresos y composición contractual, no solo facturación. Empresas y trabajadores necesitan distinguir entre menor demanda, reorganización operativa y cambios tecnológicos sin adjudicar causas que la estadística no mide. El dato confirma una transformación desigual entre servicios digitales.