El alojamiento formal de Colombia cerró julio con una caída simultánea de actividad y empleo. El DANE informó este 15 de septiembre que los ingresos reales retrocedieron 7,4% frente a julio de 2025 y el personal ocupado bajó 4,7%, mientras los salarios reales aumentaron 8,9%. Entre los mayores descensos, Bogotá cayó 11,5%, Cartagena 8,6% y Antioquia 14,6%.
La debilidad no se limita a un solo mes y aparece también en el acumulado del año. Entre enero y julio, los ingresos reales del alojamiento disminuyeron 6,8% y el empleo 4,5%, mientras los salarios reales crecieron 9,8%, de acuerdo con el boletín oficial de la Encuesta Mensual de Alojamiento. En los últimos doce meses, los ingresos cayeron 5,6%, el personal 3,2% y las remuneraciones reales subieron 7,7%.
Una parte de la presión sobre los ingresos aparece en la ocupación de las habitaciones. La tasa nacional pasó de 51,9% en julio de 2025 a 50,6% en julio de 2026; Bogotá bajó de 60,9% a 58,5%, Cartagena de 67,4% a 62,7% y Antioquia de 54,3% a 50,9%. Menos habitaciones ocupadas reducen el volumen vendido, incluso antes de considerar cuánto pudo aumentar el precio de cada noche.
Las tarifas nominales tampoco compensaron por completo el aumento general de precios. A nivel nacional, la habitación sencilla subió 4,5% interanual y la doble 3,4%, mientras el IPC anual de julio fue 6,03%. Esa comparación es una referencia, no el deflactor exacto usado por el DANE, que aplica índices específicos a cada componente de ingreso. Menor ocupación y aumentos tarifarios moderados ayudan a entender la caída real.

El aumento de los salarios reales no implica que el sector tenga una nómina mayor ni que haya mejorado su rentabilidad. El DANE mide por separado personal ocupado y remuneraciones, por lo que pueden subir los salarios de quienes permanecen mientras disminuye la cantidad de trabajadores. También puede influir la composición del empleo, pero el informe no desagrega las causas. La tensión entre actividad y costos ya apareció en la cobertura de News Digitales sobre un turismo más selectivo.

El próximo dato clave será la medición de agosto, que permitirá saber si la contracción se prolongó después de julio. Las cifras actuales son provisionales y la cobertura operativa del relevamiento fue de 97,5%; el DANE informó que el sismo del 10 de agosto afectó el proceso de recolección, no el mes económico observado. Por ahora, la señal es concreta: se venden menos noches, el empleo se ajusta y el indicador de salarios reales sigue creciendo.