16/09/2026 - Edición Nº1317

Internacionales

Frontera climática

Parlamento Europeo y Estados miembros negocian el futuro del impuesto al carbono

16/09/2026 | Los eurodiputados rechazaron una cláusula de emergencia y respaldaron ampliar el mecanismo a bienes terminados y pequeños envíos de aluminio.



El Parlamento Europeo aprobó este martes una posición más estricta sobre el impuesto al carbono aplicado en las fronteras del bloque. Los eurodiputados rechazaron una cláusula que habría permitido suspender temporalmente el gravamen ante aumentos extraordinarios de precios, una decisión que anticipa una negociación compleja con los gobiernos nacionales, partidarios de conservar esa herramienta.

El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) funciona plenamente desde el 1 de enero de 2026 y obliga a pagar por las emisiones asociadas a determinadas importaciones, entre ellas acero, aluminio, cemento y fertilizantes. Busca evitar que productores extranjeros con menores costos ambientales obtengan una ventaja frente a las industrias europeas sometidas al mercado de carbono del bloque.

Una disputa por la cláusula de emergencia

La Comisión Europea había propuesto permitir excepciones temporales ante “circunstancias graves e imprevistas”. Los Estados miembros quieren mantener esa posibilidad, incluso cuando el precio de un producto afectado aumente más del 50% durante seis meses.

El Parlamento tomó otro camino: eliminó esa cláusula de su posición negociadora y propuso que, si el mecanismo provoca fuertes aumentos de costos, se utilicen ingresos obtenidos mediante el propio CBAM para compensar a las industrias perjudicadas, en lugar de suspender el gravamen.

La discusión ganó importancia especialmente por los fertilizantes. La Comisión había incorporado la salida de emergencia después de reclamos para reducir los costos afrontados por los agricultores europeos. Sus detractores advierten, sin embargo, que una suspensión podría favorecer nuevamente a productores intensivos en carbono y debilitar las inversiones realizadas por empresas europeas para reducir emisiones.

Más productos y controles sobre el aluminio

Los eurodiputados también respaldaron ampliar el CBAM a productos terminados como lavarropas y piezas de automóviles. Actualmente, el mecanismo se concentra principalmente en materiales y bienes básicos, lo que genera el riesgo de que determinadas fases de producción sean trasladadas fuera de Europa para luego importar el producto elaborado.


Bobinas de acero en una instalación de ThyssenKrupp en Duisburgo, Alemania. El acero es uno de los sectores alcanzados por el impuesto europeo al carbono en frontera.

Otra modificación importante afecta al aluminio. El Parlamento propone reducir de 50 a 5 toneladas el umbral para determinados envíos alcanzados por el mecanismo. El objetivo es incluir importaciones pequeñas pero de alto valor, como componentes utilizados en automóviles, puertas y paneles solares.

También respaldó incorporar la chatarra de aluminio posconsumo, después de que fabricantes europeos alertaran sobre una posible vía para reducir artificialmente las emisiones declaradas y pagar menos en frontera. Los cambios todavía no son definitivos. Parlamento Europeo y Estados miembros deberán negociar ahora el texto final, incluidos los productos alcanzados, las excepciones y los mecanismos de compensación.

El resultado determinará hasta dónde está dispuesta a llegar la Unión Europea para proteger su política climática sin elevar excesivamente los costos de industrias y consumidores. El CBAM ya convirtió el acceso al mercado europeo en una herramienta para impulsar la descarbonización fuera de sus fronteras; ahora el bloque deberá definir qué tan flexible será cuando esa política choque con presiones económicas.