Apenas el Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, Diego Santilli puso en marcha una intensa ronda de reuniones con gobernadores.
En apenas 24 horas, el jefe de Gabinete tiene previsto recibir a siete mandatarios provinciales en la Casa Rosada, en una agenda que combina la discusión de las cuentas públicas con otros proyectos sensibles para Javier Milei.
Raúl Jalil, Juan Pablo Valdés, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir, Leandro Zdero y Gustavo Melella serán los gobernadores que pasarán por Balcarce 50 entre este miércoles y el jueves. La secuencia refleja la prioridad que el Ejecutivo le asignó a la construcción de acuerdos con las provincias en el inicio del tratamiento parlamentario del Presupuesto.
La ofensiva política llega después de un período en el que el oficialismo consiguió ampliar su representación legislativa, pero continua necesitando acuerdos con bloques provinciales para garantizar mayorías. El Presupuesto, además, se tramitará junto con iniciativas como la reforma electoral y el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional vinculado con Malvinas. El oficialismo apunta a esos tres temas como prioritarios.
La agenda de Santilli comenzará este miércoles por la tarde con cuatro reuniones: Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán.
El jueves por la mañana será el turno de Carlos Sadir, gobernador de Jujuy, en un encuentro que compartirá con el ministro de Economía, Luis Caputo. Después del mediodía, Santilli recibirá a Leandro Zdero, de Chaco, y por la tarde mantendrá una reunión con Gustavo Melella, de Tierra del Fuego.
La sucesión de encuentros no es casual. Los mandatarios provinciales tienen una incidencia relevante en el Congreso a través de los legisladores que responden a sus espacios y, al mismo tiempo, llegan a la discusión presupuestaria con reclamos vinculados con recursos, obras e infraestructura.
El proyecto presentado el martes contempla un crecimiento económico del 4% para 2027, una inflación del 18% y un tipo de cambio mayorista de $1.847,60 para diciembre del próximo año. También proyecta exportaciones superiores a los US$130.000 millones y un resultado comercial favorable de más de US$15.000 millones.
El Gobierno busca, además, mantener el superávit financiero y plantea alcanzar cuatro años consecutivos con resultado financiero positivo, una meta que el oficialismo considera central para sostener su programa económico.
Pero convertir esas proyecciones en ley requiere atravesar el Congreso. Y allí aparece el principal desafío político: lograr que gobernadores y legisladores provinciales acompañen una hoja de ruta fiscal que puede entrar en tensión con las necesidades de financiamiento de cada distrito.
Por eso, la negociación no estará limitada a las variables macroeconómicas. Las provincias podrán plantear sus propias prioridades, desde obras y rutas hasta transferencias y cuestiones fiscales.
Hoy estaremos enviando al Congreso el Presupuesto 2027.
— totocaputo (@LuisCaputoAR) September 15, 2026
Será la primera vez en nuestra historia con 4 años consecutivos de superávit fiscal en la línea financiera, no estando el país en default. 🇦🇷🇦🇷🇦🇷
La relación entre Nación y gobernadores estuvo atravesada durante la gestión de Milei por la discusión sobre el financiamiento de obras públicas y la distribución de recursos.
En distintas reuniones mantenidas durante 2026, los mandatarios plantearon cuestiones vinculadas con infraestructura, situación fiscal y obras nacionales. El vínculo con el Gobierno también incluyó acuerdos específicos, como la transferencia de administración de rutas nacionales a determinadas provincias.
Ahora, el Presupuesto vuelve a colocar esos reclamos dentro de una negociación de alcance nacional.
Para los gobernadores, la discusión presupuestaria representa una oportunidad para intentar incorporar respuestas a necesidades concretas de sus distritos. Para la Casa Rosada, el objetivo es conseguir respaldo parlamentario sin alterar las metas fiscales centrales del proyecto.
La ronda de Santilli también se desarrolla mientras el Senado comenzó a discutir la reforma electoral impulsada por el Gobierno, que incluye modificaciones al sistema de primarias. Inicialmente, La Libertad Avanza buscaba su eliminación. Ahora se conformaría con una suspensión. Desde enero, el colorado viene sumando reuniones con mandatarios provinciales por este tema, que sigue empantanado.
La agenda legislativa fue analizada el martes por la mesa política de la Casa Rosada, de la que participaron Karina Milei, Santilli, Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich, Santiago Caputo y otros funcionarios. Según informó el Gobierno, durante el encuentro también se repasó el tratamiento de los proyectos que se encuentran en el Senado y el próximo ingreso a Diputados del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional.
La reforma electoral suma así otra instancia en la que el Ejecutivo necesitará negociar con sectores que no forman parte de La Libertad Avanza.