por Redacción NewsDigitales
A casi nueve años de la tragedia del ARA San Juan, el Gobierno dio un primer paso para que la Argentina pueda recuperar su capacidad submarina. El proyecto de Presupuesto 2027 contempla una autorización para buscar financiamiento por USD 2.300 millones destinado a la adquisición de tres submarinos convencionales para la Armada.
La iniciativa tiene además un fuerte anclaje en Mar del Plata: la documentación enviada al Congreso establece que las tres unidades tendrían como destino la Base Naval de esa ciudad, históricamente vinculada con la Fuerza de Submarinos.
La previsión aparece en la planilla anexa al artículo 42 del proyecto de Presupuesto, que autoriza al Poder Ejecutivo a realizar operaciones de crédito público. Para los tres submarinos establece un monto máximo de US$2.300 millones mediante préstamos y con un plazo mínimo de amortización de tres años.
La incorporación permitiría comenzar a recomponer una capacidad naval que quedó fuertemente afectada tras la pérdida del ARA San Juan en noviembre de 2017.
La aparición de los submarinos en el Presupuesto no significa que la Argentina ya haya concretado su compra. El proyecto habilita al Gobierno a endeudarse y negociar el financiamiento necesario para una eventual adquisición, pero los US$2.300 millones no constituyen una partida presupuestaria disponible para ejecutar inmediatamente la operación.
De hecho, los tres submarinos no aparecen entre los proyectos de inversión con crédito presupuestario asignado para 2027. El primer paso será, por lo tanto, el Congreso. La autorización incluida en el artículo 42 deberá mantenerse durante el debate parlamentario y formar parte de la ley finalmente sancionada.
Después, el Ejecutivo deberá avanzar con la obtención del financiamiento y las negociaciones correspondientes para concretar la incorporación.
La documentación conocida tampoco define todavía qué modelo de submarino podría adquirir la Argentina, quién sería el proveedor ni cuál sería el cronograma para la llegada de las unidades.

Uno de los datos salientes del proyecto es el destino previsto para las futuras unidades: la Base Naval Mar del Plata.
La ciudad mantiene una relación histórica con la actividad submarina argentina y allí tenía asiento el ARA San Juan antes de su desaparición durante una misión en el Atlántico Sur en 2017.
De avanzar la operación, Mar del Plata volvería así a ocupar un lugar central en el intento de reconstruir la capacidad submarina de la Armada.
La iniciativa aparece además en el marco del proceso de reequipamiento militar que impulsa el Gobierno y que para 2027 contempla un aumento de los recursos destinados a Defensa.
Los submarinos no son la única incorporación naval contemplada dentro de las autorizaciones de financiamiento.
La misma planilla prevé otros USD 1.200 millones para la incorporación de dos fragatas multimisión, que en este caso serían destinadas a la Base Naval Puerto Belgrano.
De esta manera, entre submarinos y fragatas, el proyecto habilita operaciones de crédito por hasta USD 3.500 millones para futuras incorporaciones de la Armada.
A diferencia de esas operaciones todavía sujetas a financiamiento, el Presupuesto contempla también proyectos con partidas asignadas para 2027, entre ellos la incorporación de cuatro helicópteros navales livianos para Puerto Belgrano.
El futuro de las tres unidades destinadas a Mar del Plata quedará ahora atado a dos instancias decisivas: primero, que el Congreso mantenga la autorización durante el tratamiento del Presupuesto 2027 y, posteriormente, que el Gobierno consiga el financiamiento necesario para avanzar con la adquisición.