El mercado interno tomó mayor protagonismo en Costa Rica durante julio, según el Índice Mensual de Actividad Económica difundido por el Banco Central el 14 de septiembre. Las empresas del régimen definitivo aumentaron su producción 3,4% interanual, por encima del 2,5% de la actividad nacional. Además, aceleraron 0,9 puntos porcentuales frente a julio de 2025, en contraste con la moderación de los regímenes especiales.
La diferencia entre ambos bloques ayuda a explicar la composición del crecimiento costarricense. Los regímenes especiales, ligados en buena medida a actividades exportadoras y zonas francas, avanzaron 1,4% interanual después de haber crecido 17% un año antes. Esa base elevada y la menor expansión manufacturera redujeron su aporte al índice general, mientras el régimen definitivo mantuvo un crecimiento medio anual de 3,6% hasta julio.
La construcción fue uno de los motores del régimen definitivo, apoyada por obras residenciales privadas y proyectos públicos. También crecieron enseñanza y salud, incluidos hospitales y laboratorios, además de servicios profesionales y administrativos como publicidad, arquitectura y contabilidad. En comercio, el Banco Central destacó productos alimenticios, artículos de ferretería y bienes farmacéuticos, actividades con una relación más directa con la demanda doméstica.
El contraste no implica que la economía exportadora haya entrado en contracción. Los regímenes especiales siguieron creciendo, pero a una velocidad mucho menor por la comparación con 2025, cuando aumentaron con fuerza las exportaciones de implementos médicos. El Banco Central también mencionó el cese de operaciones de empresas dedicadas a componentes y tableros electrónicos, un cambio iniciado en el último trimestre del año pasado.

La mejora del régimen definitivo debe leerse junto con la desaceleración del conjunto de la economía. El IMAE de julio creció 2,5% interanual, 3,2 puntos porcentuales menos que un año antes. El mayor peso relativo de construcción, servicios y comercio no implica que todos los sectores avancen igual ni que el crecimiento se traduzca automáticamente en mejores ingresos o empleo. Ese matiz también importa frente al análisis previo de News Digitales sobre el costo de vida.

El próximo punto de observación será si la moderación de los regímenes especiales empieza a revertirse durante el último trimestre de 2026. El Banco Central considera que el efecto de las bases de comparación podría haber alcanzado un punto de inflexión y prevé una recuperación de su crecimiento hacia el cierre del año. Por ahora, julio muestra una composición distinta, con mayor sostén de actividades vinculadas al mercado interno.