La alianza entre La Libertad Avanza y el PRO provoca zozobra entre los referentes territoriales de la Provincia de Buenos Aires, donde coordinadores y concejales ya creían que serían los candidatos en cada localidad porque “a los amarillos no les íbamos a dar nada. Ahora, de pronto, vemos que la mayoría nos vamos a tener que bajar o, al menos, medir en una encuesta quién es el mejor candidato”, reconoció un referente del noroeste del Gran Buenos Aires.
La queja la encabezó Ariel Diwan, el referente libertario de Morón en representación de la mayoría de sus colegas. Diwan sabe que puede quedar como único e indiscutido candidato para intendente, pero en las otras localidades la situación no es tan lineal.
En General San Martín Daniel Mollo aparece como el candidato natural. El concejal, sin embargo, ocupa todos los cargos que podría tener un referente local. Presidente de bloque, vice del Concejo Deliberante, coordinador y, como se dijo, candidato a intendente. “Si así se comporta sin llegar, te imaginas lo que nos va a dar si llega a ser electo?", se preguntó uno de los concejales que pretende que suelte algo de la suma del poder público que hoy ostenta.
Al parecer, esta semana se definiría quién quedará como vicepresidente del Concejo Deliberante, lugar de escasa relevancia institucional pero que sirve para tener un par de contratos adicionales. Muchos le temen a Mollo, inclusive el mismísimo Sebastián Pareja, porque él tiene diálogo directo con los hermanos Milei por la pasión que los une con Boca Juniors, del cual el edil es relator oficial desde hace tiempo. Nadie quiere incomodarlo porque “en cualquier momento levanta el teléfono y los mata a todos”, suponen.
¿Tienen tanto que ocultar? Nimiedades. Pero no es bueno que los jefes llamen por una simple competencia local. ¿Les importa ganar los municipios? Esa respuesta nadie la tiene, por cuanto la campaña es Milei Presidente, todo lo demás pasa a ser negociable.

Y aquí radica el temor de Hugo Equiza, Eduardo Varela, Eduardo Gianfrancesco, Rafael Di Francesco, referentes de Ituzaingó, Merlo, Escobar y Hurlingham, quienes participaron del encuentro en el que Diwan fue el anfitrión. Suponen que si la candidatura a gobernador recae en Diego Santilli la negociación también pasará por su mano y en muchos lugares habrá “sorpresas” traídas por los “profesionales del PRO” como Gastón Di Castelnuovo, en Ituzaingó, Darío Kubar, en General Rodríguez y Santiago López Medrano, amigo de Cristian Ritondo, en General San Martín.
A la escandalosa pero anunciada salida de Leila Gianni de La Libertad Avanza en La Matanza, donde aún sigue siendo concejal, se sumó esta semana la partida como edil de Pilar de Solange Marchesan. Ella se sumó al partido violeta tras haber sido propuesta por Carolina Piparo. Después supo estar cerca del diputado nacional Guillermo Montenegro, ex armador político de Victoria Villarruel. Ahora trabajará para Dante Gebel. La otra que también tomó ese camino en la misma región, pero en Escobar, fue Mariana Huber.
Los mal pensados, empleados con oficios, creen que Consolidación por Argentina, la fuerza política de Gebel, es la variante armada por los intendentes peronistas para no llevarlos directamente hasta sus bloques locales.
En Luján, según informó Jeremías Rodríguez, la edil Noelia Etis se fue del bloque libertario para poder nombrar un secretario y contratar un empleado, algo que no podía si seguía participando de su espacio original. El 24 de marzo también tuvo que presentar su renuncia el concejal Leonardo Goría, en Quilmes, por haberse solidarizado por los desaparecidos y criticado el golpe militar de 1976.
En Bahía Blanca, Oscar Liberman, actual diputado provincial, ya amenazó con irse de La Libertad Avanza si no respetan su deseo de competir por la intendencia. Ese distrito está virtualmente intervenido por la alianza constituida entre Ritondo y Pareja.
“Es una cosa muy fea lo que nos está pasando. Somos gobierno, tenemos posibilidad de reelegir al presidente pero nuestros dirigentes prefieren irse antes que de quedarse a ver”, se quejó, en una mesa de coordinadores, uno de los participantes. Lamentablemente para ellos, hoy son algo porque los que armaron La Libertad Avanza no tenían gente y ellos ni podían participar en los otros partidos existentes. Y no lo hacían, en la mayoría de los casos, no porque fueran demasiado buenos, sino todo lo contrario. “No tienen adónde ir”, se tranquilizan los dueños de la lapicera.