17/09/2026 - Edición Nº1318

Internacionales

Identificación forense

Nepal: miles siguen desaparecidos y apenas 105 cuerpos fueron identificados

17/09/2026 | La catástrofe del 26 de agosto dejó al menos 1.399 muertos y 636 extranjeros sin localizar, equipos de rescate continúan entrando a túneles hidroeléctricos.



Tres semanas después de las devastadoras inundaciones que golpearon Nepal, cerca de 5.200 personas continúan desaparecidas y la enorme mayoría de los restos recuperados todavía no pudo ser identificada. La dimensión de la tragedia mantiene a miles de familias esperando respuestas mientras disminuyen las esperanzas de encontrar nuevos sobrevivientes.

El desastre comenzó el 26 de agosto, cuando el colapso de una masa glaciar liberó una violenta corriente de agua, barro y rocas que descendió por zonas montañosas, destruyó comunidades y golpeó instalaciones hidroeléctricas. Al menos 1.399 personas murieron y entre quienes todavía no fueron localizados figuran 636 ciudadanos extranjeros.


Rescatistas recorren una de las zonas afectadas cerca del complejo hidroeléctrico Upper Trishuli 3A, donde las búsquedas continúan semanas después de la catástrofe.

Uno de los mayores problemas ahora está lejos de terminar con la recuperación de los restos. Las autoridades tomaron muestras de ADN de más de 1.200 víctimas y también recolectaron material genético de familiares de personas desaparecidas. Sin embargo, apenas 105 cuerpos habían podido ser identificados y entregados a sus familias.

Una búsqueda que continúa bajo tierra

Las tareas de rescate se mantienen activas en regiones donde la corriente arrasó centrales hidroeléctricas y dejó trabajadores atrapados dentro de túneles. Equipos especializados utilizan helicópteros, drones térmicos y personal preparado para ingresar en estructuras cubiertas por agua, barro y escombros.


Integrantes de los equipos de emergencia participan de un operativo de rescate tras las inundaciones que devastaron el valle del Trishuli.

Este miércoles fueron recuperados nuevos cuerpos dentro de instalaciones hidroeléctricas afectadas por la inundación. Cinco fueron hallados en el proyecto Chilime, en el distrito de Rasuwa, mientras otros cinco aparecieron dentro de un túnel del complejo Upper Trishuli-1.

Las autoridades no habían incorporado todavía esos descubrimientos a un nuevo balance nacional consolidado, mientras las operaciones continuaban durante la jornada.

Familias que esperan respuestas

La identificación se convirtió en uno de los principales desafíos de la emergencia. El estado de muchos de los restos hace imposible un reconocimiento visual y obliga a recurrir a pruebas genéticas antes de confirmar oficialmente cada muerte.

A esto se suma la dificultad para encontrar a quienes permanecen desaparecidos. El terreno montañoso, la enorme cantidad de escombros acumulados y las restricciones para operar aeronaves en determinadas zonas complican las tareas. Familiares de ciudadanos extranjeros también reclamaron mayor información sobre los operativos, después de que el flujo de actualizaciones disminuyera con el paso de las semanas.


Una mujer es evacuada entre el barro y los escombros después del desastre provocado por el colapso glaciar en la región fronteriza de Nepal.

Mientras continúan las búsquedas en ríos, localidades destruidas y túneles hidroeléctricos, Nepal enfrenta una segunda etapa de la catástrofe: establecer quiénes murieron, localizar a quienes aún faltan y poder devolver finalmente los restos a sus familias.