17/09/2026 - Edición Nº1318

Política

Ley de Soberanía Nacional

De Ciberespacio a Inteligencia: qué haría el nuevo Sistema de Seguridad de Milei

17/09/2026 | El proyecto sostiene que las amenazas actuales pueden exceder el ámbito estrictamente militar. Habría un Consejo de Seguridad Nacional.



El Gobierno de Javier Milei envió este jueves al Congreso el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa que tiene como eje la defensa de los derechos soberanos de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, pero que además plantea una reforma más amplia de la manera en que el Estado aborda la seguridad nacional.

Dentro de sus seis títulos, uno de los capítulos más relevantes es el Título II, que crea un Sistema de Seguridad Nacional y un Consejo de Seguridad Nacional encargado de coordinar políticas que actualmente se encuentran distribuidas entre distintos organismos y ministerios.

La propuesta parte de una premisa expresada por el propio Gobierno en los fundamentos: “La Seguridad Nacional no puede procurarse de manera fragmentada, a través de funciones estatales que actúan de espaldas unas a otras”.

El proyecto sostiene que las amenazas actuales pueden exceder el ámbito estrictamente militar y alcanzar cuestiones diplomáticas, económicas, tecnológicas, cibernéticas, jurídicas y vinculadas con infraestructura estratégica.

Por qué el Gobierno propone crear un nuevo sistema

La iniciativa llega al Congreso en el marco de la nueva estrategia oficial respecto de Malvinas, impulsada después de que el Gobierno cuestionara el avance del proyecto petrolero Sea Lion en el Atlántico Sur.

El Poder Ejecutivo había anticipado que, además de las sanciones para quienes exploten recursos sin autorización argentina, buscaría crear un mecanismo de coordinación estatal permanente.

La explicación oficial es que el escenario internacional cambió y que las herramientas institucionales existentes no alcanzarían para responder de manera coordinada a determinadas situaciones.

"Instrumentos diseñados para un mundo que ya no existe no pueden proteger a la Nación en el mundo que tenemos por delante", sostiene el texto enviado al Congreso.

Desde esa perspectiva, el Gobierno plantea que una amenaza a la soberanía puede involucrar simultáneamente distintos frentes. Por ejemplo, una disputa por recursos naturales podría tener componentes diplomáticos, económicos, jurídicos, tecnológicos y de seguridad. El objetivo del nuevo sistema sería, precisamente, integrar esas respuestas.

Qué sería el Sistema de Seguridad Nacional

El artículo 41 define la Seguridad Nacional como una situación en la que se encuentren protegidos la vida, la libertad, la propiedad, los derechos y garantías de los habitantes y las instituciones del sistema representativo, republicano y federal.

También incorpora como objetivos la garantía de la soberanía e independencia argentina, la protección de los intereses vitales y estratégicos del país y la contribución a la seguridad internacional junto con socios y aliados.

El artículo 42 establece que el sistema deberá articular las funciones diplomática, económica, cibernética, de defensa, jurídica y de inteligencia nacional.

También incorpora la protección de las infraestructuras críticas y de la soberanía nacional.

Es decir, el concepto propuesto es considerablemente más amplio que la defensa militar tradicional.

Qué organismos quedarían coordinados

El proyecto establece que la dirección política del sistema corresponderá al Presidente de la Nación.

El órgano central será el Consejo de Seguridad Nacional, que estará integrado de manera permanente por:

  • el Presidente;
  • el jefe de Gabinete;
  • el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto;
  • el ministro de Defensa;
  • el ministro de Economía;
  • el secretario de Inteligencia de Estado (SIDE);
  • el titular de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia.

El diseño busca reunir en una misma mesa a funcionarios con responsabilidades sobre áreas que, hasta ahora, tienen estructuras y competencias diferenciadas.

El Gobierno lo justifica en la necesidad de que "la Defensa, la Seguridad Nacional, la Inteligencia de Estado, la Cancillería y el Ministerio de Economía deben actuar de manera coordinada".

Qué haría el Consejo de Seguridad Nacional

El Consejo tendría como principal función asistir al Presidente en las cuestiones vinculadas con la Seguridad Nacional y elaborar la Política de Seguridad Nacional, que luego deberá ser aprobada por el Poder Ejecutivo.

Esa política establecería los objetivos y lineamientos generales que deberían orientar a los distintos organismos que integren el sistema.

Además, el Consejo tendría que aprobar las políticas sectoriales de Defensa, Economía, Relaciones Exteriores e Inteligencia y controlar que sean compatibles con la política general. También tendría facultades para coordinar y supervisar su ejecución.

Entre sus responsabilidades aparecen, además, la definición de prioridades de inversión, investigación, capacitación y desarrollo; el control aeroespacial, marítimo, fluvial y lacustre; y la elaboración de una estrategia nacional para proteger las infraestructuras críticas.

Un punto relevante es que el Consejo podrá requerir de manera obligatoria información y asistencia a organismos del Sector Público Nacional. También podrá solicitar la colaboración de provincias, de la Ciudad de Buenos Aires y de los municipios cuando resulte necesario.

Por qué el Gobierno considera que sería útil

La utilidad que el Ejecutivo atribuye al nuevo sistema está vinculada principalmente con la posibilidad de anticipar amenazas y coordinar respuestas.

En lugar de esperar que una situación sea abordada por separado por Cancillería, Economía, Defensa, Inteligencia o el área jurídica correspondiente, el sistema buscaría establecer previamente objetivos comunes y mecanismos de coordinación.

Esto podría resultar relevante ante conflictos relacionados con recursos naturales, infraestructura energética, ciberataques, protección de instalaciones estratégicas, disputas internacionales o situaciones que combinen componentes económicos y geopolíticos.

El proyecto incorpora, en ese sentido, el principio de "anticipación estratégica", junto con otros como legalidad, proporcionalidad, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y capacidad de resistencia y recuperación.

No se trata solamente de responder ante una agresión, sino de desarrollar mecanismos para identificar riesgos y preparar al Estado con anticipación.

El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti en Tierra del Fuego.

Un alcance que excede a Malvinas

Aunque el proyecto fue presentado políticamente a partir de la cuestión Malvinas, el Sistema de Seguridad Nacional tendría un ámbito de aplicación mucho más amplio.

El artículo 43 establece que alcanzaría al territorio nacional, pero también contempla la protección de ciudadanos y habitantes, misiones diplomáticas y consulares argentinas en el exterior y bienes e intereses nacionales ubicados en terceros países.

El texto también incluye espacios como Alta Mar, el espacio ultraterrestre, el ciberespacio y el espacio electromagnético, siempre dentro del derecho aplicable.

De esta manera, el proyecto busca adaptar el concepto de seguridad a ámbitos que no estaban contemplados de la misma manera cuando se diseñaron algunas de las actuales estructuras normativas.

La actual Ley de Defensa Nacional 23.554, por ejemplo, establece el sistema de defensa y asigna un papel central a la respuesta frente a agresiones de origen externo, con participación de las Fuerzas Armadas.

La propuesta de Milei busca sumar a ese esquema una estructura transversal de Seguridad Nacional, con una mirada que incorpora dimensiones económicas, diplomáticas, tecnológicas y de inteligencia.