19/09/2026 - Edición Nº1320

Agro

Campaña gruesa 2026/27

Soja: las claves para aprovechar un año Niño y buscar más rendimiento en el lote

19/09/2026 | Las posibilidades de mayores lluvias obligan a replantear las estrategias productivas. Qué deben tener en cuenta los productores.


por Redacción NewsDigitales


La campaña de soja 2026/27 se encamina hacia un escenario de mayor disponibilidad hídrica, en un contexto marcado por la expectativa de un fenómeno El Niño. Con agua disponible, las decisiones de manejo desde antes de la siembra serán determinantes para transformar las condiciones ambientales y las expectativas en rendimiento concreto que se refleje en los monitores de las cosechadoras. 

En este contexto, variables como la fecha de implantación, la elección de la genética, la ambientación de los lotes y el manejo de la densidad aparecen entre los principales puntos a considerar, especialmente en los ambientes con mayor potencial productivo.

“La estrategia que consideramos oportuna es sembrar temprano, considerando que va a ser un año de potencial porque vamos a tener muy buenas condiciones hídricas y los rendimientos esperados van a ser elevados”, explicó Matías Venece, gerente de Desarrollo de Autógamas zona sur de DONMARIO.

Para el especialista, el planteo debe comenzar con una adecuada planificación del lote. “La fecha de siembra es crucial: poder sembrar en tiempo y forma de manera temprana, obviamente llegando al momento de la siembra con un lote limpio y mantenerlo durante todo el ciclo del cultivo”, señaló.

La ambientación, un factor clave

La ambientación también ocupa un lugar central en la estrategia, ya que permite adaptar las decisiones a las características productivas de cada sector del campo. “La correcta ambientación nos permite definir los tipos de ambiente dentro del lote para ajustar el genotipo, la densidad y la fertilización”, agregó Venece.

En la Zona Núcleo, donde se concentran ambientes de medio y alto potencial, la estrategia genética contempla grupos de madurez IV corto y IV medio.

En el oeste bonaerense, oeste Arenoso, La Pampa y el sur de Córdoba, la elección varietal apunta a combinar rendimiento, calidad y estabilidad de acuerdo con la capacidad productiva de cada ambiente. Para el sur bonaerense, en tanto, la estrategia contempla grupos de madurez más cortos tanto para soja de primera como de segunda.

En el centro-norte y norte del país, la distribución de las precipitaciones tendrá un peso mayor sobre las decisiones de implantación. La condición general de un año Niño no alcanza por sí sola para definir la estrategia, ya que también será necesario observar cuándo y cómo se producen las lluvias.

Expectativa por las precipitaciones

“Si bien el año está anunciado como Niño, la clave estará en ver cómo se dan las lluvias, en qué mes termina lloviendo y con qué distribución”, explicó Diego Regnícoli, gerente de Desarrollo de Autógamas de la Región Centro Norte de DONMARIO.

El momento de la siembra puede modificar, a su vez, la elección del grupo de madurez. “Si el escenario plantea un exceso de lluvias o una demora en el agua que retrasa la siembra a enero, entran a jugar grupos un poco más largos”, indicó Regnícoli.

La densidad es otra de las variables que debe ajustarse al ambiente y a la fecha de implantación. En los planteos de mayor potencial, una siembra temprana permite aprovechar la disponibilidad de recursos, mientras que en ambientes restrictivos o con fechas tardías la estrategia puede requerir una mayor cantidad de plantas.

“A medida que me voy a ambientes más complejos o a fechas de siembra tardías, voy aumentando la densidad”, explicó Venece.

El criterio está relacionado con la capacidad de compensación del cultivo y cuando las condiciones limitan el crecimiento y la ramificación, aumentar la cantidad de plantas permite sostener el número de granos por unidad de superficie. “Para tener granos por metro cuadrado necesito plantas, y ahí es donde compensamos subiendo la densidad”, resumió el especialista.