por Redacción NewsDigitales
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) manifestó su disconformidad con las nuevas restricciones establecidas por la Comisión Nacional de Valores (CNV) para el uso de cheques como instrumento de cobro y pago en el mercado de capitales.
La medida alcanza particularmente al sector agropecuario, que utiliza distintos instrumentos financieros para sostener su capital de trabajo, pero también impacta sobre las PyMEs y otras empresas productivas que recurren habitualmente a los cheques para administrar sus fondos.
La CNV estableció que las transferencias bancarias serán el único mecanismo habilitado para la recepción y entrega de fondos entre los agentes registrados en el mercado de capitales y sus clientes.
El cambio quedó establecido en la Resolución General 1166, publicada en el Boletín Oficial el lunes 14 de septiembre. A partir de la nueva disposición, quienes utilizaban cheques para fondear una cuenta comitente o retirar dinero deberán recurrir exclusivamente a transferencias.
Con el objetivo de dotar de mayor certeza a las modalidades de pago y procedimientos de control para la recepción y entrega de fondos de y hacia clientes en el ámbito del mercado de capitales, el Directorio de la @CNVArgentina aprobó la RG N° 1166.
— CNV Argentina (@CNVArgentina) September 14, 2026
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Para los ingresos de dinero, las transferencias deberán provenir de una cuenta bancaria a la vista cuya titularidad o cotitularidad corresponda al cliente. También podrán utilizarse cuentas virtuales (CVU) vinculadas a su CUIT que permitan identificar y seguir el recorrido de los fondos.
Según la CNV, el objetivo de la modificación es reforzar la trazabilidad de las operaciones, garantizar la disponibilidad inmediata de los fondos y evitar eventuales rechazos.
CARBAP consideró legítimo que el Estado busque mejorar la transparencia y trazabilidad de las operaciones financieras, aunque cuestionó que esos objetivos se alcancen mediante restricciones sobre instrumentos utilizados de manera habitual por el sector productivo.
En ese sentido, la entidad rural advirtió que los costos derivados del cambio regulatorio pueden terminar trasladándose a productores y empresas, en un contexto en el que el acceso al financiamiento y el capital de trabajo tienen un peso central en la actividad agropecuaria.
“Los objetivos de control fiscal no deberían alcanzarse restringiendo instrumentos financieros utilizados legítimamente por el sector productivo ni trasladando sus costos al productor y a las empresas”, sostuvo la organización.
La entidad también puso el foco en la previsibilidad de las reglas. CARBAP señaló que los cambios regulatorios realizados en períodos cortos dificultan la planificación financiera de empresas y productores que organizan sus esquemas de financiamiento bajo determinadas condiciones.
Para CARBAP, el escenario requiere avanzar en una dirección diferente: reducir costos, ampliar el acceso al crédito y establecer reglas estables para la producción y la inversión.
“Argentina necesita reducir costos, ampliar el acceso al crédito y generar reglas estables para producir e invertir. No nuevas restricciones que terminen encareciendo el financiamiento del sector productivo”, planteó la entidad.
Por eso, la confederación reclamó revisar la medida y abrir una instancia de diálogo con los sectores afectados para analizar su impacto sobre las herramientas de financiamiento y el funcionamiento cotidiano de las empresas productivas.