por Redacción NewsDigitales
Es un momento crítico en el fútbol uruguayo. Los hinchas de Rampla Juniors -histórico club de Cerro, en Montevideo- se manifestaron públicamente para exigir la disolución de la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) encabezada por el empresario estadounidense Foster Gillett.
Denuncian promesas incumplidas, falta de inversión y una campaña histórica en negativo. La consigna es tan potente como preocupante: "vamos a morir de pie", en referencia al enorme riesgo de desaparición que hoy acecha al Picapiedra.
La bronca de los hinchas del club se hizo sentir con dos movilizaciones fuertes. Una fue frente a la sede de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), donde los seguidores desplegaron banderas y pancartas exigiendo la intervención del organismo rector del fútbol uruguayo.
La otra tuvo como escenario el mítico estadio Olímpico, la casa del club, donde apareció una pintada con estadísticas demoledoras: "0 deudas pagadas, 0 obras, 0 goles. La peor campaña en los 111 años del club". La comparación pinta el momento actual como uno de los peores de toda su historia.
Las críticas se dirigen contra el propietario de la SAD, Foster Gillett -empresario estadounidense que también tuvo participación en Estudiantes de La Plata, con problemas parecidos-, y contra Gastón Tealdi, presidente de la SAD que administra al Picapiedra.
También hay durísimas críticas para Ignacio Alonso, presidente de la AUF, a quien los hinchas acusan de mirar para el costado mientras el club se hunde. En una pintada calificaron a Gillett como "mentiroso" y a los dirigentes como "incapaces".

En una asamblea realizada en la sede del club, los socios votaron formalmente rescindir el contrato con la sociedad deportiva liderada por el inversor estadounidense y también declararon a Gastón Tealdi persona non grata.
Según los voceros de la asamblea, la ruptura llegó luego del incumplimiento del grupo inversor en materia financiera. La sociedad había recibido un plazo de 60 días para regularizar deudas y, al no cumplir, quedó habilitada la resolución del contrato.
Ahora los socios acudirán al Estado uruguayo y a la Justicia para terminar formalmente con la SAD. El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate por las Sociedades Anónimas Deportivas en Sudamérica y sus promesas incumplidas. Rampla Juniors, un club con 111 años de historia, pelea por su supervivencia.