El VI Simposio Internacional Taptana Cañari mantiene este 19 de septiembre una agenda dedicada a recuperar un sistema ancestral de cálculo y llevarlo al aula. La Universidad Nacional de Educación lidera el encuentro, previsto del 18 al 22 en Quito, Cañar, Azogues y Cuenca. Para hoy, la agenda ubica actividades en Cañar y la presentación del Centro Itinerante Taptana Cañari, aún sin confirmación pública de realización.
El interés central está en cómo un conocimiento cultural se convierte en una herramienta para enseñar matemáticas. La etnomatemática estudia las formas en que distintas comunidades producen y transmiten ideas numéricas o de medida. En Ecuador, ese enfoque dialoga con debates sobre educación intercultural e identidad indígena que NewsDigitales ya abordó en Quito. La taptana vuelve tangible ese cruce.
En su adaptación escolar, la taptana organiza el aprendizaje mediante conteo, avance y cambio de fase. Proyectos de la UNAE usan elementos concretos, como granos, para representar cantidades y trabajar unidades, decenas y centenas en espacios diferenciados. Cuando una posición completa su capacidad, el estudiante transforma el grupo en una pieza de orden superior, haciendo visible un principio que luego aparece en algoritmos de suma y resta.
Una clase puede comenzar representando un número con piezas y sumar después una segunda cantidad. Al completar una posición, los elementos se sustituyen por una unidad del orden siguiente, equivalente al reagrupamiento de la escritura convencional. La UNAE publicó en 2026 una cartilla para docentes con ejercicios, actividades y recursos multimedia destinados a trabajar suma y resta con esta adaptación lúdica de la taptana cañari.

La evidencia disponible permite hablar de utilidad pedagógica, pero no demostrar que la taptana sea superior a otros métodos. Un estudio alojado por la UNAE analizó percepciones de 60 docentes de 21 instituciones de Azuay y Cañar y registró valoraciones favorables. Ese diseño mide experiencia y aceptación, no un efecto causal sobre el rendimiento. Faltan evaluaciones comparables sobre aprendizajes sostenidos.

El recorrido programado sigue el 20 de septiembre en Azogues, el 21 con actividades simultáneas en la UNAE y Quito, y el 22 con el cierre previsto en Cuenca. Hasta que las instituciones confirmen cada jornada, corresponde describirlas como anunciadas. El próximo paso será observar si cartillas, talleres y versiones escolares de la taptana se incorporan de forma estable a las clases y generan resultados pedagógicos medibles.