Uruguay publicó el 14 de septiembre los documentos de su segunda Encuesta de Percepción Social del Cambio Climático y presentó los resultados el 17. El relevamiento, coordinado por el Ministerio de Ambiente y realizado por Equipos Consultores, entrevistó a 1.500 adultos entre el 14 de enero y el 14 de febrero de 2026. Mide impactos percibidos y disposición a actuar.
La preocupación es alta, pero no domina la agenda cotidiana del mismo modo. El 61% se declara muy o bastante preocupado, dos de cada tres creen que Uruguay ya siente consecuencias negativas y casi la mitad afirma que afecta mucho o bastante su vida. Sin embargo, ambiente y eventos climáticos reúnen apenas 2% de las menciones espontáneas entre los principales problemas del país.
La brecha se vuelve más visible al pasar de acciones personales a participación colectiva. El 28% ya apoya campañas ambientales y otro 53% estaría dispuesto. En cambio, solo 9% declara participar en marchas o concentraciones y 5% integrar organizaciones ambientales. La voluntad potencial es amplia, pero las formas que requieren mayor involucramiento registran niveles de práctica mucho más bajos.
También aparece una percepción de escaso control individual. En 2026, 56% se identifica mucho o bastante con la idea de que el cambio climático está fuera de su control, frente a 48% en 2021, con una escala levemente distinta. La impotencia fue el sentimiento más mencionado, con 25%. Los menores de 30 años muestran mayor predisposición a la acción colectiva.

La encuesta mide percepciones, conductas declaradas y disposición a actuar, no la intensidad física del cambio climático ni la eficacia real de cada política. El estudio, difundido también por el PNUD en Uruguay, usó llamadas a celulares con selección probabilística, ponderó por sexo, edad, región y nivel educativo y reportó un margen máximo de ±2,5 puntos con 95% de confianza. La tasa mínima de respuesta fue 8,7% y no todos los indicadores son comparables con 2021.

Los resultados alimentarán la Estrategia Nacional de Acción para el Empoderamiento Climático y el seguimiento de la segunda contribución climática de Uruguay. La encuesta registra apoyo mayoritario a mejorar residuos industriales, invertir en renovables, ayudar a productores a reducir emisiones y ampliar el transporte sostenible. Las próximas mediciones permitirán observar si esa aceptación se transforma en participación sostenida y si disminuye la sensación de falta de control.