por Redacción NewsDigitales
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cerró este sábado el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) con un discurso en el que combinó críticas al Gobierno de Javier Milei con un llamado a construir una alternativa política de alcance nacional. El encuentro se realizó en la UTN de Villa Domínico, en Avellaneda, con representantes de distintas provincias y municipios.
Durante su intervención, Kicillof sostuvo que el espacio debe dejar atrás una lógica exclusivamente provincial y avanzar hacia una construcción federal. “No hay solución provincial para la tragedia nacional”, afirmó, y reclamó hablar con gobernadores y representantes de distintos sectores para ampliar la propuesta política.
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— Axel Kicillof (@Kicillofok) September 19, 2026
Uno de los tramos más duros del discurso estuvo dirigido contra el presidente. Kicillof sostuvo que el primer paso consiste en recuperar “el orgullo” y la convicción de que la situación actual no es inevitable. “Hay otro camino: el problema no es la Argentina, es Milei”, afirmó el gobernador. En ese marco, convocó a quienes atraviesan dificultades económicas y sociales a “resistir”, “luchar” y “aguantar”, porque, según planteó, “falta menos para terminar con esta pesadilla”.
La definición se inscribe en una jornada que el MDF presentó como un paso hacia la construcción de una estructura política de alcance nacional. El encuentro había sido convocado bajo la consigna “A organizar la esperanza” y reunió a representantes de distintos puntos del país.
El mandatario bonaerense también dedicó buena parte de su discurso a definir qué características debería tener la alternativa que propone. “El único interés que nos debe guiar es el interés nacional”, afirmó, antes de plantear la necesidad de un proyecto “pensado para la Argentina, por los argentinos y en beneficio de nuestro pueblo”.
Kicillof enumeró como pilares de ese proyecto el desarrollo, el federalismo, la producción y la justicia social. También cuestionó la idea de trasladar modelos económicos o políticos elaborados en otros países y sostuvo: “No necesitamos un plan austríaco, norteamericano o israelí, necesitamos una estrategia argentina, federal y contemporánea”.
En esa línea, reivindicó la tradición peronista al afirmar: “A otros les podrá fascinar la Doctrina Donroe de Donald Trump. Nosotros seguimos nuestra propia doctrina, la que viene del general Perón: Argentina para los argentinos”.
El federalismo ocupó otro de los capítulos centrales del discurso. Kicillof cuestionó el enfrentamiento entre el Gobierno nacional y las provincias y reclamó una política que contemple infraestructura, rutas, universidades, ciencia y oportunidades en todo el territorio. “No hay país posible con un Gobierno nacional enfrentado con las provincias”, sostuvo.
Para el gobernador, el federalismo implica que ninguna región quede excluida del desarrollo y que el crecimiento económico no se concentre en determinados territorios. “El crecimiento es federal o no es crecimiento, es injusticia. El desarrollo es colectivo o es una estafa”, afirmó ante los participantes del plenario.
En otro tramo de su discurso, Kicillof también buscó diferenciar la construcción que propone de los acuerdos cerrados entre dirigentes. En uno de los pasajes políticos más significativos de su discurso, sostuvo que una nueva mayoría no puede surgir de una negociación entre cúpulas. “El desafío no es describir el sufrimiento, sino ofrecer una salida”, afirmó. Según el gobernador, esa alternativa no debe construirse “ni en el odio ni en la nostalgia”, sino a partir de la capacidad de generar nuevas expectativas.
“Una nueva mayoría no va a surgir por arte de magia ni de una negociación secreta entre dirigentes: será desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad”, sostuvo. El planteo coincide con la estrategia que el MDF viene desarrollando durante 2026 mediante encuentros territoriales y plenarios sectoriales, con la intención de ampliar su presencia más allá de la provincia de Buenos Aires.
En otro tramo del discurso, Kicillof reivindicó la gestión de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner y vinculó esa etapa con la identidad política que pretende preservar. “No vamos a permitir que borren nuestra historia: el pueblo argentino vivía mucho mejor con Néstor y Cristina”, afirmó. Luego se refirió a la situación judicial de la expresidenta y sostuvo: “Cristina está injustamente presa”.
Al mismo tiempo, planteó que construir una nueva etapa no significa abandonar la identidad política del espacio. “No se construye contra nadie del campo popular, se construye para el pueblo y sus necesidades”, expresó. Hacia el cierre, Kicillof dejó una de las definiciones con mayor proyección política de su discurso. El gobernador aseguró que no pretende esperar a que el deterioro económico produzca por sí mismo una alternativa política.
“No podemos cometer el error de sentarnos a esperar y especular con que el malestar económico resuelva por sí solo el problema político”, afirmó. Y agregó: “No cuenten conmigo para esperar sentado, cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo y nos permita empezar con una etapa distinta”.
El mensaje llega en un escenario en el que el MDF busca consolidar una estructura federal y en medio de las discusiones dentro del peronismo sobre el armado político de cara a 2027. El encuentro de Avellaneda fue presentado como el primer gran plenario federal del espacio, con delegaciones de distintas provincias y una agenda de debate que incluyó trabajo, producción, educación, salud, ciencia, seguridad, obra pública y otras áreas.
En el cierre, Kicillof apeló a una metáfora que atravesó toda la jornada. “Las nuevas canciones se componen colectivamente, de abajo hacia arriba”, afirmó al destacar la participación de miles de personas en el encuentro. El mandatario terminó con una convocatoria que sintetizó el sentido político que buscó imprimirle al plenario: “No vengo a invitarlos solamente a organizarnos para ganarle a Milei, sino para empezar una historia nueva, distinta y mejor”.
“Ese futuro no lo va a construir un dirigente: lo tenemos que hacer entre todos”, agregó. Después enumeró el horizonte que pretende para esa construcción: “más democracia real, más producción y trabajo, más justicia social y soberanía” y un futuro “digno, en paz”.
Con el acto de Avellaneda, el MDF buscó mostrar que su construcción política pretende trascender los límites bonaerenses. Kicillof, mientras tanto, puso sobre la mesa un discurso que combina identidad peronista, crítica al Gobierno nacional y una convocatoria explícita a construir una alternativa política para el próximo escenario nacional.