por Redacción NewsDigitales
Los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil, y de Salta, Gustavo Sáenz, analizan alternativas para sortear los obstáculos constitucionales que podrían impedirles competir nuevamente por sus provincias. Una de las hipótesis que circula en sus entornos contempla una eventual intervención de la Corte Suprema y una ampliación del máximo tribunal.

El escenario es diferente en cada distrito, aunque ambos mandatarios enfrentan cuestionamientos sobre la posibilidad de acceder a un nuevo período. La estrategia también aparece atravesada por el reordenamiento político nacional y por los movimientos de La Libertad Avanza en ambas provincias.
En el caso de Jalil, la discusión está vinculada con la reforma constitucional que estableció límites a la reelección. El gobernador modificó el esquema durante su primer mandato y la interpretación que sostiene su sector es que el límite debe comenzar a computarse desde su segundo período al frente de Catamarca.

El escenario político provincial agrega otro elemento. El peronismo catamarqueño, con Lucía Corpacci como una de sus principales referentes, tendría a Gustavo Saadi como una alternativa para competir en el próximo proceso electoral. Jalil, sin embargo, todavía mantiene abierta la posibilidad de buscar un nuevo mandato y, según la información publicada, cuenta con señales de respaldo de sectores libertarios.
La situación de Sáenz presenta una discusión constitucional diferente y, según el análisis publicado por LPO, podría resultar más compleja. El gobernador salteño también evalúa mecanismos para adelantar los tiempos electorales y que una eventual disputa judicial comience en los tribunales provinciales.

El escenario político de Salta, además, está atravesado por el crecimiento de La Libertad Avanza. De acuerdo con la publicación, Karina Milei habría planteado en una reunión de la mesa política nacional que la provincia aparece entre los distritos donde el oficialismo tiene expectativas electorales y pidió impulsar la candidatura de Emilia Orozco, dirigente vinculada a Alfredo Olmedo.
Sáenz reaccionó con críticas públicas al Gobierno nacional y cuestionó el rumbo de la relación con la Casa Rosada. “La paciencia se va acabando”, afirmó el gobernador, en una señal de creciente tensión con el oficialismo.
El punto en común entre las dos estrategias aparece en la eventual intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La hipótesis es que Jalil y Sáenz buscarían que las controversias constitucionales lleguen a la máxima instancia judicial una vez atravesadas las instancias provinciales.

En ese escenario aparece el nombre de Ariel Lijo, juez federal de Comodoro Py cuyo pliego para integrar la Corte Suprema fue enviado por el Gobierno de Javier Milei, pero no consiguió la aprobación del Senado.
La eventual ampliación del máximo tribunal modificaría esa situación y, según la hipótesis publicada, podría abrir una nueva instancia de negociación política con los gobernadores. Se trata, de todos modos, de un escenario futuro y sujeto a decisiones legislativas, judiciales y políticas que todavía no están definidas.
El eje de la disputa será, en última instancia, la interpretación de las normas constitucionales de cada provincia y la posibilidad de que las impugnaciones electorales lleguen a la Corte nacional. Mientras tanto, Jalil y Sáenz buscan mantener abierta la posibilidad de competir nuevamente, en un escenario donde las reglas electorales y el armado nacional de La Libertad Avanza empiezan a cruzarse con las disputas por el poder provincial.