20/09/2026 - Edición Nº1321

Internacionales

Apertura regional

Venezuela y Paraguay reabren una relación con poco comercio y cuentas pendientes

20/09/2026 | El acercamiento busca recuperar comercio, resolver la deuda petrolera y recomponer los canales consulares.



La visita de Santiago Peña a Caracas puede medirse más allá de la fotografía diplomática. Venezuela y Paraguay iniciaron este 19 de septiembre una nueva etapa de diálogo después de unos veinte meses de relaciones interrumpidas y colocaron sobre la mesa asuntos directamente económicos: intercambio comercial, energía, compromisos financieros y atención consular. Caracas informó además que ambos gobiernos buscan abrir espacios de contacto entre sus sectores productivos y comerciales. 

El acercamiento ocurre después de una ruptura originada en enero de 2025, cuando el gobierno venezolano suspendió los vínculos con Asunción tras el reconocimiento paraguayo de Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones presidenciales venezolanas de 2024. La diferencia política no ha desaparecido completamente de la agenda: Paraguay ha señalado que también pretende discutir el proceso institucional venezolano. Sin embargo, el encuentro entre Peña y Delcy Rodríguez muestra que ambos gobiernos están intentando separar progresivamente esas diferencias de áreas donde existen intereses económicos concretos. 

 


El Palacio de Miraflores es la sede del Gobierno de Venezuela, lugar donde está ubicado el despacho oficial del presidente de la República, en el centro-oeste de la capital federal de Caracas, a pocas cuadras del Palacio Federal Legislativo.

De una relación mínima a un mercado por recuperar

El punto de partida comercial es especialmente bajo. Paraguay exportó a Venezuela apenas USD 6,79 millones durante 2025, según cifras de UN Comtrade recopiladas por Trading Economics. Los principales productos fueron medicamentos, derivados de la molienda y maquinaria. En sentido contrario, las importaciones paraguayas desde Venezuela rondaron solamente USD 38.000 ese año. Para dimensionarlo, Paraguay cerró 2025 con exportaciones totales superiores a USD 16.700 millones. Venezuela representa actualmente una porción marginal de ese comercio exterior. 

Precisamente por esa base reducida, una normalización puede tener más recorrido del que sugieren las cifras actuales. Para Venezuela, reconstruir canales con Paraguay puede facilitar la llegada de medicamentos, maquinaria, alimentos procesados e insumos que ya forman parte del intercambio bilateral, además de ampliar nuevamente su red de proveedores sudamericanos. Para las empresas paraguayas supone recuperar un mercado que hoy tiene escasa incidencia, pero donde ya existe experiencia comercial. La reapertura de consulados, mecanismos de contacto empresarial y canales gubernamentales también puede reducir costos administrativos y facilitar la resolución de controversias. La propia agenda oficial incluyó intercambio comercial, asuntos consulares, energía y obligaciones financieras pendientes. 


Venezuela y Paraguay abren una etapa para recuperar comercio y resolver deudas pendientes.

La deuda petrolera será una prueba para la nueva etapa

Uno de los asuntos más sensibles será una antigua deuda vinculada a compras de petróleo venezolano por parte de Petropar. El Gobierno paraguayo sitúa el monto en torno a USD 300 millones, aunque existen discrepancias sobre los intereses y el valor reclamado, una controversia que llegó a la Cámara de Comercio Internacional de París. Resolver ese expediente permitiría retirar un obstáculo financiero importante de la relación, pero también mostrará hasta dónde llega la voluntad de normalización cuando el diálogo pasa de las declaraciones políticas a obligaciones económicas concretas.

 
La normalización con Paraguay puede ampliar mercados, aunque persisten riesgos y límites.

La apertura con Paraguay tampoco equivale a una reintegración automática de Venezuela al entramado económico regional. El país continúa suspendido de los derechos y obligaciones correspondientes a su condición de Estado Parte del Mercosur, según la información vigente del bloque. Por eso, el efecto inmediato de esta aproximación será principalmente bilateral. Para Caracas, el valor económico está inicialmente en volver a conectar mercados, gobiernos y empresas después de años de fricciones, mientras que una recuperación comercial de mayor escala dependerá de reglas previsibles, mecanismos de pago y continuidad institucional. La reunión con Peña constituye un canal adicional para esa apertura, pero los resultados tendrán que medirse finalmente en comercio, inversiones y acuerdos ejecutados, no únicamente en el restablecimiento formal de relaciones.