Rebeca Grynspan consiguió nueve votos de “aliento”, cinco de “desaliento” y uno “sin opinión” en el tercer sondeo informal realizado el 18 de septiembre por los 15 integrantes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La votación volvió a colocar a la candidata presentada por Costa Rica con el mayor número de apoyos, después de que Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana, hubiese quedado por delante en agosto. Los resultados son confidenciales oficialmente y fueron reconstruidos a partir de fuentes diplomáticas.
El dato más significativo, sin embargo, no es quién ocupó el primer lugar. Rodrigues-Birkett terminó esta ronda con ocho votos favorables, seis contrarios y uno sin opinión, mientras Rafael Grossi, de Argentina, recibió cinco apoyos, ocho rechazos y dos abstenciones de opinión. Grynspan había obtenido diez votos favorables en julio y siete en agosto, una variación que muestra que estos ejercicios funcionan como pruebas sucesivas de consenso y no como una elección definitiva.
El mecanismo para elegir al secretario general tiene una particularidad que relativiza cualquier liderazgo momentáneo. El artículo 97 de la Carta establece que la Asamblea General realiza el nombramiento después de recibir una recomendación del Consejo de Seguridad. Para que una candidatura avance necesita al menos nueve votos en ese órgano y no puede recibir un veto de ninguno de sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
La votación del viernes no permite conocer si alguno de los cinco votos negativos recibidos por Grynspan pertenece a una potencia con derecho de veto. Esa distinción será determinante cuando el Consejo avance hacia una recomendación formal. Por eso, alcanzar nueve respaldos constituye un dato relevante del tercer sondeo, pero no permite establecer por sí mismo quién será elegido.

Costa Rica presentó formalmente su candidatura el 3 de marzo. Grynspan fue vicepresidenta de su país, dirigió la Secretaría General Iberoamericana, ejerció altas funciones en el PNUD y encabezó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo desde 2021. Esa trayectoria ha situado buena parte de su campaña en áreas como comercio, financiación para el desarrollo, negociación multilateral y reforma institucional.

Durante el encuentro público de candidatos organizado por Naciones Unidas en julio, Grynspan planteó devolver la mediación y la construcción de paz al centro del organismo y propuso una estructura más ágil para apoyar los buenos oficios del secretario general. El tercer sondeo deja así dos planos distintos: una candidatura que alcanzó el umbral numérico de nueve apoyos y una negociación entre las grandes potencias cuyo resultado todavía no está definido.