20/09/2026 - Edición Nº1321

Economía

VIENTO A FAVOR

Milei y un récord de 126 años: la oportunidad histórica que no llega a toda la economía

20/09/2026 | Los términos de intercambio están en máximos históricos, pero el impacto no llega por igual a la industria y el empleo.



Argentina tiene hoy un viento de cola que no tuvo ni durante buena parte del boom agroexportador ni en los años de la soja a precios récord. Los términos de intercambio están en su mejor nivel de los últimos 126 años, según una reconstrucción histórica realizada por el economista Julián Folgar.

El concepto parece técnico, pero es bastante sencillo: mide cuánto valen los productos que Argentina exporta en relación con aquellos que necesita importar. Cuanto más favorable es esa relación, mayor es la capacidad de compra que tiene el país con los dólares que genera vendiéndole al mundo.

La serie de Folgar, que reconstruye el período 1900-2026 a partir de datos históricos y del INDEC, ubica al nivel actual por encima de los grandes picos de comienzos del siglo XX y también del registrado durante el boom internacional de commodities de 2011.

Y los últimos datos oficiales muestran por qué. En agosto, los precios de las exportaciones argentinas aumentaron 16% interanual, mientras que los de las importaciones subieron 11%. Como resultado, los términos de intercambio mejoraron 4,5% en apenas un año. Las exportaciones alcanzaron los USD 8.883 millones y dejaron un superávit comercial mensual de USD 2.187 millones.

Vaca Muerta, la gallina de los huevos de oro

Pero el récord no se explica solamente por el campo. Vaca Muerta cambió una parte central de la ecuación externa argentina.

En agosto, combustibles y energía generaron exportaciones por USD 1.494 millones, 41,2% más que un año atrás. Sólo el petróleo aportó más de USD 900 millones y fue el segundo producto más exportado del país durante el mes, detrás de la harina y pellets de soja.

La producción acompaña ese salto. En julio, Argentina alcanzó 916.200 barriles diarios de petróleo, 17,2% más que un año antes y un nuevo récord nacional. Vaca Muerta explicó 643.100 barriles diarios: su producción aumentó 26,4% interanual.

En los primeros ocho meses del año, las exportaciones de combustibles y energía llegaron a USD 10.667 millones, 48,9% más que durante el mismo período de 2025.

Vaca Muerta se convirtió así en una verdadera gallina de los huevos de oro para las cuentas externas: Argentina no sólo necesita importar menos energía que años atrás, sino que tiene cada vez más petróleo y gas disponible para vender afuera.

Y esa transformación no empezó en 2026.

El gasoducto que cambió la ecuación energética

Una pieza fundamental fue la infraestructura construida para sacar el gas de Vaca Muerta. En 2023, durante el gobierno de Alberto Fernández, se terminó e inauguró la primera etapa del entonces Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, posteriormente rebautizado Gasoducto Perito Moreno.

La obra permitió aumentar la capacidad de transporte del gas producido en Neuquén hacia los principales centros de consumo. En aquel momento, las estimaciones oficiales calculaban que la primera etapa permitiría sustituir importaciones energéticas por unos USD 2.200 millones.

El objetivo era atacar uno de los grandes problemas históricos de Vaca Muerta: tener enormes recursos bajo tierra pero no contar con infraestructura suficiente para transportarlos.

En 2025 adjudicó a TGS una extensión del Gasoducto Perito Moreno por USD 700 millones, diseñada para sumar otros 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad.

El resultado de ese proceso hoy aparece con fuerza en la balanza comercial. Entre enero y agosto de 2026, USD 7.834 millones del superávit comercial argentino provinieron del sector energético, sobre un saldo comercial total cercano a USD 18.200 millones. Es decir, más de cuatro de cada diez dólares del superávit se explicaron por energía.

El potencial hacia adelante es todavía mayor. Un estudio difundido este año estimó en 30.170 millones de barriles los recursos de petróleo técnicamente recuperables de Vaca Muerta, casi el doble de la estimación internacional realizada en 2013.


Vaca Muerta se convirtió en uno de los principales motores del crecimiento de las exportaciones argentinas

No es sólo cuánto exportamos, es cuánto nos pagan

El otro protagonista es el precio internacional.

En agosto, las exportaciones argentinas crecieron 12,4% interanual. Pero ese aumento se explicó por una suba del 16% en los precios, porque las cantidades, en realidad, retrocedieron.

La dinámica se repite en sectores industriales y agroindustriales. Las manufacturas de origen industrial y las de origen agropecuario aumentaron sus exportaciones durante agosto, pero el informe de comercio exterior muestra que el impulso estuvo explicado principalmente por precios 15,7% y 14,2% superiores, respectivamente, mientras las cantidades tuvieron variaciones mucho menores.

Por eso, el momento actual tiene una particularidad, Argentina no necesita multiplicar en la misma proporción las toneladas o barriles vendidos para conseguir muchos más dólares.

Entre enero y agosto, las exportaciones totales alcanzaron USD 67.248 millones, 21,4% más que un año atrás, mientras las importaciones bajaron 2,6%. El resultado fue un superávit comercial acumulado de USD 18.249 millones.

Del “viento de cola” kirchnerista al récord de Milei

La comparación histórica tiene además un componente político. Durante años, una de las explicaciones utilizadas por críticos del kirchnerismo para relativizar el crecimiento de los primeros gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner fue el llamado “viento de cola”, Argentina se habría beneficiado de un mundo que pagaba muy bien sus materias primas.

El gráfico elaborado por Folgar permite agregar un dato a esa discusión, el viento de cola actual, medido exclusivamente por los términos de intercambio, es todavía más favorable.

Eso no significa que ambos períodos sean directamente comparables ni que los precios internacionales expliquen por sí solos el desempeño de una economía. Justamente ahí aparece el punto central, qué hace cada modelo económico con esa oportunidad externa.

Hoy, mientras petróleo, gas, minería y agro generan una cantidad creciente de divisas, la discusión pasa por cuánto de ese dinamismo consigue extenderse hacia la industria, los proveedores nacionales, el empleo formal y los salarios. El Gobierno de Milei recibió y profundizó un proceso energético que hoy juega fuertemente a favor de las cuentas externas, Vaca Muerta produce a niveles récord, existe más infraestructura para transportar esa producción y la energía pasó de ser un problema recurrente de dólares a convertirse en una fuente central de divisas.

La pregunta que deja el récord de 126 años es, entonces, cómo hacer para que esa enorme ventaja externa no termine solamente en más dólares exportados, sino también en más producción y trabajo dentro de la Argentina.