El hermano de la princesa Diana volvió a pronunciarse sobre la familia real británica y lanzó una advertencia que involucra directamente a Harry y Meghan Markle. Charles Spencer aseguró que el tratamiento que recibe actualmente la pareja por parte de determinados medios de comunicación le recuerda a lo que vivió su hermana antes de morir en 1997 y sostuvo que es necesario aprender de aquella experiencia.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con la periodista Laura Kuenssberg, emitida este domingo por la BBC, en vísperas de la publicación de sus nuevas memorias. El conde de Spencer recordó el impacto que las críticas de la prensa tenían sobre Diana y estableció un paralelismo con la exposición pública que enfrentan los duques de Sussex.

Spencer considera que la experiencia de Diana debería servir como advertencia sobre las consecuencias de la presión mediática constante. Sus palabras llegan en un momento particularmente sensible para la familia, después del regreso de Harry y Meghan al Reino Unido y en medio de nuevas controversias relacionadas con el recuerdo de la princesa.
Durante la entrevista, Spencer señaló que algunas publicaciones sobre Harry y Meghan pueden resultar especialmente desagradables y describió la cobertura negativa constante como una influencia perjudicial en la vida de quienes la padecen.
El conde recordó que Diana se veía profundamente afectada por las críticas y que en numerosas ocasiones la encontró llorando por lo que se publicaba sobre ella.

Aunque aclaró que no pretende hablar en nombre de Harry y Meghan, insistió en que encuentra similitudes entre ambas experiencias. También consideró preocupante que, casi tres décadas después de la muerte de su hermana, continúen reproduciéndose determinadas prácticas mediáticas.
Diana falleció el 31 de agosto de 1997, a los 36 años, después de sufrir un accidente automovilístico en París. La persecución de fotógrafos durante sus últimas horas reabrió el debate internacional sobre los límites de la prensa y el derecho a la intimidad de las figuras públicas.
Harry tenía entonces 12 años y su hermano William, 15. La muerte de su madre marcó profundamente la historia de ambos y continúa ocupando un lugar central en las declaraciones públicas del duque de Sussex.
Las palabras de Spencer llegan después de que Harry y Meghan regresaran a Gran Bretaña en agosto de 2026, seis años después de abandonar sus responsabilidades oficiales dentro de la monarquía.

La pareja había señalado en distintas oportunidades que la presión mediática fue uno de los motivos de su salida. Harry también emprendió acciones judiciales contra medios británicos por prácticas que, según denunció, vulneraron su privacidad.
El regreso de los Sussex coincide con otra controversia relacionada con Diana. Spencer publicará el 22 de septiembre Swan Song: Diana, My Sister, un libro en el que reconstruye la historia de su hermana y relata conversaciones que asegura haber mantenido con el entonces príncipe Carlos después de su muerte.
Entre sus afirmaciones figura una supuesta discusión sobre la participación de William y Harry en el cortejo fúnebre de 1997. Buckingham Palace cuestionó públicamente la interpretación de Spencer, al señalar que el dolor por la pérdida de un familiar puede alterar los recuerdos incluso muchos años después.
El conde defendió su relato y sostuvo que mantiene su posición sobre lo ocurrido. En medio de estas diferencias, Spencer también aclaró que no pretende tomar partido en el distanciamiento entre sus sobrinos y que está dispuesto a acompañar tanto a Harry como a William.
Su nueva intervención vuelve a colocar en primer plano el legado de Diana y una preocupación que, según su hermano, continúa vigente: las consecuencias que puede tener la exposición mediática permanente sobre la vida privada de quienes forman parte de la realeza británica.