Una comitiva del equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará a la Argentina este lunes 21 de septiembre, para revisar la ejecución del acuerdo firmado por el gobierno de Javier Milei.
La gestión libertaria deberá pedir otra vez un waiver (“perdón”) por incumplir las metas consensuadas. Pero, esta vez, no será por la meta de reservas sino por el corazón del modelo Milei: el superávit fiscal.
No obstante, no hay dudas de que el FMI otorgará ese perdón y avanzará con el desembolso de más divisas para la Argentina.
Luego de sucesivas irregularidades, el gobierno argentino cumplió a junio su meta de reservas internacionales.
De acuerdo a la Consultora Equilibra, en el primer semestre, el Banco Central debía acumular USD 3.500 millones, y lo superó con creces, sumando USD 6.300 millones.

Así, sería la primera vez que el gobierno libertario cumple con lo establecido en el acuerdo firmado en abril de 2025.
Desde Eco Go, también estimaron que el Gobierno sobrecumplió la meta de junio entre USD 800 millones y USD 1000 millones.
El principal foco de atención será la situación de las cuentas públicas. En junio, el Gobierno incumplió por primera vez la meta fiscal acordada con el FMI.
Durante el primer semestre, el superávit acumulado alcanzó los $6,3 billones, unos $574.000 millones por debajo del objetivo pactado para esa fecha.
El dato cobra mayor relevancia porque el propio Fondo había flexibilizado la meta en mayo, reduciéndola desde $8,5 billones hasta $6,9 billones.

Dada la estacionalidad del resultado fiscal, a su vez, luce desafiante que el Tesoro cumpla con lo acordado a diciembre de 2026 ($16,3 billones).
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), estimaron que el año terminaría con un superávit de $12,1 billones, $4,2 billones menos que lo acordado con el FMI.
A su vez, destacan que en el Presupuesto 2027 recientemente presentado, Economía prevé un superávit de $15,5 billones, por debajo de la meta del Fondo.
Más allá de las metas fiscales, el acuerdo firmado con el FMI incluye una serie de reformas estructurales que el Gobierno deberá presentar durante los próximos meses. Entre ellas sobresale una reforma tributaria integral.
Según los lineamientos planteados por el organismo, el proyecto debería incluir la eliminación de diversas exenciones impositivas, una reducción del umbral del Impuesto a las Ganancias para ampliar la cantidad de contribuyentes alcanzados, cambios en el Monotributo para acercarlo al régimen general y una transformación del esquema de Ingresos Brutos mediante un sistema de IVA dual administrado por las provincias.
También forman parte de los compromisos la creación de un registro para monitorear riesgos de evasión tributaria, la implementación de medidas vinculadas al combate del lavado de dinero y el avance en una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para fortalecer su independencia.
En paralelo, el Fondo mantiene entre sus objetivos una reforma previsional, aunque ese proyecto tiene como plazo de presentación fines de 2027.