por Redacción NewsDigitales
El Atlético de Diego Simeone venció 2-1 al Real Madrid este domingo en el Wanda Metropolitano, por la séptima fecha de LaLiga, en un derbi tan intenso dentro de la cancha como fuera de ella. El resultado le permitió al conjunto rojiblanco arrebatarle la segunda posición al Merengue, que quedó a seis puntos del líder Barcelona.
El encuentro se definió tras un penal que derribó a Giuliano Simeone dentro del área, cometido por Huijsen, quien vio la tarjeta roja directa. Alejandro Grimaldo transformó la pena máxima al minuto 53 para poner en ventaja a los locales, y Jonathan David amplió la diferencia a los 59'. Con un hombre menos, el Real Madrid quedó condicionado el resto del partido.
La Casa Blanca intentó recortar distancias sobre el final, pero el Atlético controló los últimos minutos y terminó llevándose la victoria. Julián Álvarez, que volvía al Metropolitano tras su primera aparición desde el 23 de agosto, tuvo la chance más clara para el 3-1: su remate, tras un rechazo de Courtois a un disparo de Cristian "Cuti" Romero, fue salvado sobre la línea por Konaté en el minuto 66.
El entrenador del Real, José Mourinho, consideró que hasta la expulsión se estaba jugando parejo, y remarcó que si ambos equipos hubieran quedado con la misma cantidad de jugadores, el resultado podría haber sido otro.
"Hemos tenido muchas dificultades después con uno menos y me tengo que limitar a abrazar mis jugadores, que han hecho un gran primer tiempo, de clase y personalidad. Quien tiene que estar feliz, además del Atlético, es el Comité de Designación. Ha sido todo muy extraño", señaló el entrenador portugués.
Además, el DT apuntó contra el juez Ortiz Arias, a quien calificó como "un pobre árbitro que sólo ha hecho partidos pequeñitos". Incluso fue más allá y expresó: "No quiero decir que esto estaba preparado, quiero creer que se equivocan".
Más allá de lo estrictamente futbolístico, el tema de la jornada llegó desde las tribunas. Los hinchas del Atlético desplegaron una pancarta con un mensaje contundente: "Ceuta es España. Ni se arruga ni se tapa". El cartel apareció en las gradas del Metropolitano en pleno clima de tensión con las dos figuras del Real Madrid, Vinicius y Mbappé.
Los futbolistas fueron blanco de los silbidos de la hinchada rojiblanca luego del episodio de las camisetas de apoyo a Ceuta que ellos, junto a Ibrahima Konaté, no se colocaron correctamente en el partido anterior ante el Elche. La pancarta funcionó, así, como una respuesta directa de la afición del Atlético a ese gesto.
🇪🇸🇲🇦🚨 "CEUTA ES ESPAÑA, NI SE ARRUGA NI SE TAPA": La bandera que colgaron los hinchas del Atlético Madrid en respuesta a Mbappé, Vinícius y Konaté después de que los jugadores del Real Madrid respalden la invasión marroquí.
— Derechazo (@derechazoar) September 20, 2026
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Desde fines de julio, decenas de miles de personas cruzaron de forma irregular desde Marruecos hacia Ceuta, en la que se convirtió en la mayor crisis migratoria de la historia de la ciudad autónoma. El Ministerio del Interior español estimó en unas 50.000 las personas que habían entrado hasta el cierre de ese episodio, mientras que otras fuentes, incluidas asociaciones de la Guardia Civil, hablaron de hasta 80.000. El gobierno de Pedro Sánchez estimó en 72 la cifra oficial de fallecidos, aunque una asociación de guardias civiles llegó a ubicar el número por encima del centenar.
El desborde también golpeó de lleno a las fuerzas de seguridad: sindicatos de la Guardia Civil denunciaron turnos interminables sin relevos, agentes abocados al rescate de cadáveres -incluidos los de menores- sin apoyo psicológico estructurado, y episodios de violencia contra los efectivos desplegados en la frontera. La crisis, además, escaló a un plano político y diplomático, con roces entre España y Marruecos, reclamos de un mayor respaldo de la Unión Europea y una fuerte disputa interna entre el Ejecutivo español y la oposición por la gestión de la emergencia.