El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, salió públicamente a respaldar a la fiscal de Boulogne, María Paula Hertrig, luego de que una investigación judicial y policial detectara un presunto plan para atacarla mientras los sospechosos permanecían detenidos en cárceles bonaerenses.
“Hoy quiero reivindicar a los fiscales buenos. A los que hacen su trabajo y buscan que se haga justicia, en muchos casos arriesgando su vida”, expresó Lanús en sus redes sociales.
Hoy quiero reivindicar a los fiscales buenos. A los que hacen su trabajo y buscan que se haga justicia, en muchos casos arriesgando su vida.
— Ramón Lanús (@RamonLanus) September 20, 2026
Le exprese a la fiscal todo mi apoyo agradecimiento por su coraje. Como sociedad no nos podemos dejar amedrentar por los delincuentes. https://t.co/8nWrqKLzbH
El titular del Ejecutivo municipal también contó que se comunicó directamente con Hertrig para transmitirle su apoyo. “Le expresé a la fiscal todo mi apoyo y agradecimiento por su coraje. Como sociedad no nos podemos dejar amedrentar por los delincuentes”, afirmó.
La investigación quedó al descubierto a partir del seguimiento de comunicaciones entre Martín Darío Rettori, de 42 años, y Ariel Ernesto Libertini, de 47. Ambos están detenidos en establecimientos penitenciarios distintos: el primero en el sector de máxima seguridad de la Unidad 31 de Florencio Varela y el segundo en la Unidad 21 de Campana.
De acuerdo con la pesquisa, la distancia no impidió que mantuvieran contacto mediante teléfonos celulares y que hablaran sobre una posible represalia contra Hertrig, quien había intervenido en la causa que derivó en sus detenciones.
Los investigadores encontraron además fotografías de la fiscal, de su pareja y de integrantes de su familia, junto con información vinculada con sus movimientos y los vehículos que utilizaba. Las comunicaciones son ahora parte central de la investigación para determinar hasta dónde avanzó el supuesto plan.
A partir de las evidencias reunidas, el fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, impulsó los allanamientos en las celdas de ambos detenidos. Los procedimientos fueron realizados por efectivos de la DDI de San Isidro y permitieron secuestrar tres teléfonos celulares.
Los dispositivos serán sometidos a peritajes para establecer el contenido de las comunicaciones y determinar si existieron otras personas involucradas. La investigación apunta, entre otros aspectos, a establecer si los sospechosos contaban con algún colaborador fuera de los penales.
Rettori y Libertini habían sido detenidos a partir de una denuncia presentada el 26 de agosto, en una investigación relacionada con una banda que habría utilizado un método particular para ingresar a viviendas.
Según la pesquisa, los sospechosos duplicaban las llaves de vehículos estacionados en cocheras y posteriormente utilizaban esa información para identificar los domicilios de sus propietarios, donde se producían los robos.
Después de sus detenciones fueron trasladados a unidades penitenciarias diferentes. Sin embargo, los investigadores detectaron que continuaban comunicándose y que esas conversaciones habrían derivado en la planificación de una represalia contra la fiscal.