por Redacción NewsDigitales
El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a mover el tablero político de cara a 2027 con un llamado a construir una “alternativa política amplia” para enfrentar al Gobierno de Javier Milei. Tras el acto que encabezó el sábado en Avellaneda, el mandatario sostuvo que la oposición no puede limitarse a esperar el desgaste del oficialismo.
Kicillof cuestionó con dureza la gestión nacional y habló de un “desgobierno total”, además de denunciar “absoluto desinterés y absoluta ineptitud”. Según planteó, la decisión de reducir el Estado, que inicialmente podía interpretarse como una cuestión ideológica vinculada al anarcocapitalismo, terminó mostrando también problemas de gestión.
El gobernador sostuvo que el Gobierno nacional “no se ocupa de los problemas de la gente” y responsabiliza a las provincias, los municipios y los ciudadanos por las dificultades. En ese contexto, advirtió que la situación podría profundizarse por lo que definió como una “deserción del Gobierno nacional”.
Pero el mensaje central estuvo dirigido a la construcción opositora. Kicillof advirtió que “no alcanza el malestar o la crisis de Milei” para esperar una oportunidad electoral y reclamó articular con sectores que cuestionan las políticas de la Casa Rosada.
El gobernador reconoció además la derrota del peronismo en las elecciones presidenciales de 2023 y recordó que Milei se impuso en numerosas provincias. Para Kicillof, ese antecedente obliga a construir una alternativa con mayor amplitud y capacidad para incorporar sectores que hoy están por fuera del peronismo.
En esa línea, consideró que quienes votaron al Presidente pensando que representaba “lo nuevo” pueden atravesar una nueva decepción frente a las políticas implementadas. Sin embargo, planteó que el desafío será transformar ese eventual desencanto en participación política.
“Hay que articular y construir con los sectores, que son muchos, que se ven agredidos por esta política pero que se tienen que entusiasmar de nuevo”, afirmó en declaraciones a Radio 10.
El mandatario bonaerense también evitó anticipar definiciones electorales. “Las candidaturas deben ser un resultado, no un punto de partida”, sostuvo, al remarcar que su objetivo inmediato es recorrer, escuchar y articular con distintos sectores.
El diagnóstico de Kicillof incluyó además fuertes cuestionamientos a las políticas nacionales sobre industria, ciencia y universidades. El gobernador sostuvo que ningún país puede “darse el lujo” de destruir su sistema científico, perder investigadores o cerrar laboratorios.
También cuestionó la política exterior de la Casa Rosada y sostuvo que Argentina está perdiendo oportunidades frente a las transformaciones del escenario internacional. A su vez, acusó al Gobierno nacional de desfinanciar áreas como educación, salud, jubilaciones y discapacidad.
En materia de salud mental, Kicillof destacó un programa implementado por la Provincia de Buenos Aires y sostuvo que durante 2025 se registraron alrededor de 2.000 suicidios en territorio bonaerense. En ese contexto, cuestionó al Gobierno nacional por el desfinanciamiento de la línea de atención destinada a personas que atraviesan situaciones de crisis.
Finalmente, volvió a reclamar por los recursos que su administración sostiene que la Nación adeuda a la Provincia. “A la provincia de Buenos Aires le deben medio presupuesto”, afirmó.
El nuevo posicionamiento deja así una señal política de cara a 2027: Kicillof busca ampliar el espacio opositor frente a Milei, pero evita todavía convertir esa construcción en una definición formal sobre candidaturas. La discusión queda abierta mientras el gobernador profundiza sus recorridas y busca articular con distintos sectores.