Mayra Mendoza fue entrevistada en El Living de NewsDigitales, donde repasó su experiencia al frente de Quilmes, analizó el presente del peronismo y dejó fuertes definiciones sobre Alberto Fernández, Javier Milei, Cristina Kirchner y Axel Kicillof. En medio de la discusión sobre los errores de la última gestión peronista, la diputada bonaerense fue contundente: pese a sus cuestionamientos a Fernández, sostuvo que su gobierno fue mejor que el actual.
Mendoza no evitó la autocrítica. “El gobierno de Alberto Fernández fue malo en relación a lo que nuestra población necesitaba después de Macri y esperaba de nosotros”, aseguró. También consideró que la gestión terminó decepcionando a parte de su propio electorado y a la militancia.
“Cuando nosotros teníamos trabajadores asalariados por debajo de la línea de la pobreza, era obvio que peronismo no se estaba haciendo”, planteó. Según su análisis, el crecimiento posterior a la pandemia no estuvo acompañado por una distribución que permitiera recuperar suficientemente los ingresos de los trabajadores.
Las críticas, sin embargo, no impidieron que Mendoza estableciera una diferencia entre ambas administraciones. “Decepcionó a toda la militancia que trabajó y a quienes lo votaron”, afirmó sobre Fernández, y agregó que “le hizo mucho daño al peronismo”.

Pero consultada sobre si, aun con esos cuestionamientos, consideraba aquella gestión mejor que la de Milei, respondió afirmativamente: “Creo que, aun así, es mejor”.
La dirigente profundizó luego sus diferencias con el Presidente y aseguró que no encuentra coincidencias con su administración. “Quizás la audacia, pero es para mal”, sostuvo, al tiempo que cuestionó el rumbo del Estado bajo la gestión libertaria.
Otro de los grandes ejes de la entrevista fue Cristina Kirchner. Mendoza contó que mantiene diálogo con la expresidenta y destacó su participación en las discusiones políticas incluso en la actualidad.
“Ella está bien, digna. Cristina es una mujer digna”, expresó. También aseguró que continúa preocupándose por la situación cotidiana de las familias y recordó que, durante su etapa como intendenta, Cristina solía comunicarse incluso ante alertas meteorológicas para conocer la situación de los municipios.

La diputada dejó además en claro cuál es su posición frente a 2027. Mientras exista la posibilidad de una candidatura de Cristina, aseguró que no contempla seriamente otras alternativas.
“Hasta que no sepamos si lo de Cristina se puede, no se puede y si va a ser, la verdad es que otro escenario no me imagino”, afirmó. Y completó: “Todo lo que queremos, soñamos, pedimos y trabajamos es para que ella pueda ser candidata y sea presidenta”.
La conversación también ingresó de lleno en las tensiones que atraviesan al peronismo bonaerense. Mendoza reconoció que existe un distanciamiento entre Cristina y Axel Kicillof y rechazó que se trate únicamente de una construcción mediática.
“Sí que es real. Axel no la fue a ver a Cristina. Eso es real”, sostuvo. Luego reclamó “palabra” y “coherencia” dentro de la dirigencia y cuestionó actitudes que, desde su perspectiva, profundizan las divisiones internas.
En uno de los pasajes más duros de la entrevista, habló de una “deslealtad” que no sería solamente hacia una persona, sino “con toda una fuerza política, con un proyecto político y sobre todo con la población”.

Distinta fue su valoración sobre Sergio Massa. Mendoza aseguró que el exministro mantiene diálogo con Cristina, la consulta y la visita. “Desde lo humano y desde el respeto político esas cosas tienen que existir”, consideró.
Mendoza también repasó su gestión en Quilmes y defendió el proyecto iniciado en 2019. Según explicó, uno de los objetivos fue establecer una planificación y rendir cuentas periódicamente ante los vecinos sobre lo realizado y lo pendiente.
“Pudimos demostrar que hubo un proyecto de gestión y de trabajo serio con la planificación que Quilmes necesita”, señaló. Aunque actualmente se encuentra con licencia como intendenta por su tarea legislativa, admitió que continúa siguiendo de cerca lo que sucede en el municipio.
La discusión por 2027 también alcanzó a la gobernación bonaerense. Mendoza consideró que el próximo gobernador debería conocer la realidad provincial y valoró especialmente la experiencia de haber administrado un municipio. “A mí me gustaría que sí, que sea primero bonaerense y después que venga de gestionar un municipio porque te da otra perspectiva”, expresó.
Consultada sobre una eventual candidatura propia, evitó anotarse directamente, pero tampoco cerró completamente la discusión. “No es en términos personales ni porque me muera de ambición”, aclaró, aunque agregó: “Sí me gustaría que la provincia de Buenos Aires se gestione de mejor manera y que se conozca lo que se gobierna”.
Sobre el final, Mendoza abordó una problemática que trasladó a la Legislatura bonaerense: el suicidio. La diputada presentó dos proyectos vinculados con la prevención y el acompañamiento posterior de familiares y comunidades afectadas. Una de las iniciativas propone instalar cartelería con teléfonos de asistencia y mensajes preventivos en lugares identificados como críticos. La otra apunta a la postvención, con herramientas de acompañamiento para el entorno de una persona que murió por suicidio, especialmente en familias y comunidades educativas.
Mendoza aseguró que desde Quilmes registraron situaciones vinculadas con problemas económicos, pérdida del empleo y dificultades para continuar tratamientos de enfermedades crónicas, aunque se trata de una interpretación planteada por la propia dirigente a partir de la experiencia municipal.
Entre la autocrítica por el gobierno de Alberto Fernández, su rechazo al rumbo de Milei y las tensiones que atraviesan al peronismo, Mendoza dejó así varias definiciones pensando en lo que viene. Pero una atravesó buena parte de la conversación: Cristina sigue siendo, para ella, la principal referencia política de cara a 2027.