por Redacción NewsDigitales
Un hombre de 85 años y una mujer de 41 fueron encontrados muertos en una vivienda de la ciudad bonaerense de Pergamino y la Justicia investiga un presunto homicidio seguido de suicidio. En el lugar se secuestró una escopeta y los investigadores hallaron una nota manuscrita que podría resultar clave para reconstruir lo ocurrido.
El hallazgo se produjo este lunes alrededor de las 19:45, en una propiedad ubicada en Muratore al 3100, en el barrio Santa Julia. Las víctimas fueron identificadas como Luis Ismael Pereyra, de 85 años, y María Rosa Correa, de 41, conocida como "Cuqui", quien se había mudado recientemente a convivir con el hombre.
Cuando los investigadores ingresaron al domicilio, encontraron los dos cuerpos con heridas compatibles con disparos de arma de fuego. La vivienda estaba cerrada y tenía las llaves colocadas del lado interno de la puerta, mientras que los accesos no presentaban signos de violencia, reveló el diario La Opinión de Pergamino.
Tampoco se observaron indicios evidentes de una pelea previa ni otras lesiones externas en los cuerpos, según las primeras observaciones realizadas en el lugar.
A partir de estos elementos, la principal hipótesis de los investigadores es que Pereyra habría disparado contra Correa con una escopeta calibre 14 y posteriormente habría utilizado la misma arma para quitarse la vida.
Sin embargo, desde la Fiscalía aclararon que esa secuencia todavía debe ser corroborada mediante los estudios forenses y las pericias balísticas.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue una nota manuscrita encontrada en uno de los bolsillos de la ropa del hombre. Según los primeros análisis, el escrito tenía características de despedida y podría estar relacionado con su presunta decisión de quitarse la vida. No obstante, la carta no contendría referencias negativas hacia Correa ni menciones a posibles conflictos entre ambos.
Los investigadores también comenzaron a reconstruir el vínculo que mantenían las víctimas. De acuerdo con la información reunida hasta el momento, Pereyra se había instalado recientemente en la propiedad y, tiempo después, la mujer comenzó a frecuentar el domicilio.
Correa habría iniciado las visitas aproximadamente dos meses antes del hallazgo y llevaba alrededor de un mes viviendo con el hombre.
Por el estado en que fueron encontrados los cadáveres, los investigadores estiman que las muertes podrían haberse producido entre 24 y 72 horas antes de que fueran descubiertos, aunque el momento preciso deberá ser determinado por los médicos forenses.