23/09/2026 - Edición Nº1324

Internacionales

NACIONES UNIDAS

Reino Unido formaliza otro límite al veto de la ONU y deja tres potencias fuera

23/09/2026 | Londres se convirtió en el segundo miembro permanente que apoya la declaración de Francia y México.



Reino Unido dio el 21 de septiembre un paso que modifica el mapa político alrededor del derecho de veto en Naciones Unidas. Durante una reunión ministerial en Nueva York, Londres anunció su adhesión a la declaración impulsada por Francia y México para que las potencias permanentes del Consejo de Seguridad se abstengan voluntariamente de vetar decisiones destinadas a responder a genocidios, crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra a gran escala. Hasta ahora, Francia era el único miembro permanente adherido a ese compromiso concreto. 

El movimiento británico no significa, sin embargo, que Londres haya abandonado una política previa de uso frecuente del veto. Reino Unido no lo utiliza desde 1989 y ya había respaldado en 2015 el Código de Conducta del grupo ACT, mediante el cual se comprometió a no votar contra proyectos creíbles destinados a prevenir o detener atrocidades masivas. La novedad consiste en incorporarse también a la iniciativa franco-mexicana, que hasta este mes no contaba con otra potencia permanente además de Francia. 

 


El Reino Unido, compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, es una nación insular del noroeste de Europa.

Dos de las cinco potencias aceptan ahora el mismo compromiso

La incorporación británica llega durante una expansión acelerada de la declaración. Francia y México informaron que 21 Estados se sumaron durante los últimos cuatro meses, hasta llevar el respaldo total a 128 países. A comienzos de 2025 eran 107. La propuesta había sido presentada formalmente en 2015 y busca construir una regla política alrededor de una facultad que continúa jurídicamente intacta. 

Eso significa que el acuerdo no elimina el veto, no modifica la Carta de Naciones Unidas y tampoco crea una prohibición jurídicamente vinculante. China, Estados Unidos y Rusia continúan fuera de este compromiso específico, mientras los cinco conservan las prerrogativas que les corresponden como miembros permanentes. Francia y México eligieron precisamente una fórmula voluntaria porque una reforma formal del sistema exigiría modificar la arquitectura institucional de la ONU, un proceso considerablemente más complejo. 


Retrato de Jérôme Bonnafont, Representante Permanente de la República de Francia ante las Naciones Unidas.

El límite busca aumentar el costo político de bloquear una resolución

La discusión ocurre después de varios años en los que las divisiones entre las grandes potencias volvieron a colocar el veto en el centro del funcionamiento del Consejo. En 2024 fueron bloqueados siete proyectos de resolución, la mayor cantidad desde 1986, mientras en 2025 se registraron cuatro vetos. Security Council Report sostiene que los desacuerdos entre los miembros permanentes han condicionado respuestas sobre conflictos como Siria, Ucrania, Sudán, Myanmar y Medio Oriente. 


Reino Unido se suma al límite voluntario del veto y deja a tres potencias fuera.

Por eso, la importancia inmediata de la adhesión británica es política más que jurídica. Por primera vez desde el lanzamiento de la declaración, Francia deja de ser la única potencia con veto que acepta expresamente ese marco. El próximo indicador será si Estados Unidos, China o Rusia modifican su posición y si el crecimiento desde 107 hasta 128 respaldos continúa durante la Asamblea General. Mientras eso no ocurra, el Consejo seguirá funcionando con las mismas reglas: una potencia permanente conserva capacidad para impedir determinadas decisiones sustantivas, incluso cuando los demás requisitos de votación se hayan cumplido.