Kate Middleton volvió a captar la atención durante una gala cinematográfica en Londres, pero esta vez hubo un detalle que fue mucho más allá de su vestido. La princesa de Gales asistió junto a William al estreno mundial de Digger, la nueva película de Tom Cruise, y eligió dos piezas cargadas de historia: un collar que perteneció a la reina madre Isabel y unos pendientes que fueron de Diana de Gales.
La pareja llegó este martes al Odeon Luxe de Leicester Square, donde compartió la alfombra roja con el protagonista del filme y su director, Alejandro González Iñárritu. Kate lució un vestido violeta diseñado por Jenny Packham, con mangas transparentes, escote pronunciado y una larga cola.
Sin embargo, fue el collar que acompañó su atuendo el que aportó una conexión inesperada con el pasado de la monarquía británica.
La pieza, conocida como Amethyst Sautoir Necklace, está formada por varias hileras de perlas, amatistas y un gran colgante en forma de corazón, rodeado de diamantes. Su historia comenzó en 1923, cuando la reina Alejandra, viuda de Eduardo VII, se lo regaló a Elizabeth Bowes-Lyon con motivo de su matrimonio con el entonces duque de York, futuro Jorge VI.
Elizabeth se convertiría posteriormente en reina consorte y, tras la muerte de su esposo, sería conocida mundialmente como la reina madre Isabel. El collar permaneció durante décadas prácticamente fuera de la mirada pública. En 2012, Camilla lo recuperó para asistir al estreno de Skyfall, una película de James Bond, donde también lo combinó con un vestido violeta.
Catorce años después, Kate volvió a utilizarlo en otra gala cinematográfica, acompañándolo con una segunda pieza que pertenece a la historia personal de su marido.

La princesa de Gales completó su atuendo con los pendientes Collingwood, confeccionados con diamantes y grandes perlas colgantes. Diana recibió estas joyas antes de casarse con Carlos en 1981 y las utilizó durante numerosos compromisos oficiales. Con el tiempo, se convirtieron en uno de los accesorios más reconocibles de su guardarropa.
Kate ya había utilizado estos pendientes en otras ocasiones, pero su elección para la gala reunió en una misma imagen piezas vinculadas a dos generaciones anteriores de la familia real británica.
La aparición también se produjo cuando el recuerdo de Diana volvió a ocupar espacio en los medios por las recientes declaraciones de su hermano, Charles Spencer, sobre la relación de la princesa con la monarquía. No obstante, Kensington no presentó la elección de las joyas como una respuesta a esa controversia.

La noche también permitió que William y Kate volvieran a coincidir con Tom Cruise, a quien habían acompañado en 2022 durante el estreno londinense de Top Gun: Maverick. Esta vez, el encuentro formó parte de la tradicional Royal Film Performance, una gala destinada a recaudar fondos para una organización que brinda asistencia a trabajadores de la industria cinematográfica y televisiva británica.
La nueva película de Cruise llegará a los cines británicos el 2 de octubre. Entre las fotografías del reencuentro y las imágenes de su vestido violeta, Kate dejó otra postal de la noche: una princesa que recuperó joyas de más de un siglo de historia para compartir una alfombra roja con una de las mayores estrellas de Hollywood.