Los amantes del fútbol retro y la nostalgia noventosa tienen nuevo vicio. Buscando a San Diego: el caso de las camisetas robadas es una propuesta interactiva que fusiona la clásica mecánica de investigación del Carmen Sandiego con la historia del deporte nacional. La narrativa parte de una premisa tan disparatada como atractiva: una banda compuesta por once ladrones viaja a través del tiempo para apoderarse de las indumentarias más icónicas del fútbol nacional.
Accesible de forma gratuita desde la página web san-diego.com.ar, la aventura invita a perseguir a los sospechosos a través de la resolución de pistas y preguntas a testigos locales, con el objetivo de descifrar el itinerario del ladrón a través de distintos estadios. El conocimiento sobre apodos, colores de camisetas, héroes de cancha y datos históricos es la herramienta principal para progresar. Sin necesidad de descargas ni registros previos, la memoria futbolera es la clave para resolver cada misterio.
El proyecto nació a partir del entusiasmo de su creador, Ariel Glaz, quien definió esta entrega como “un juego hecho por mí, en un par de ratos libres y por puro hobby, sin fines de lucro”. Según explicó el propio realizador, la idea cobró forma como una amalgama de sus pasiones personales: “San Diego es una mezcla de algunas de las cosas que más me gustan: el fútbol argentino, Volver al Futuro, los juegos retro, el diseño de experiencias interactivas, los guiones y, sobre todo, la nostalgia”. Para llevarlo a cabo, Glaz recurrió a herramientas de inteligencia artificial y al apoyo constante de su entorno: “Lo armé con Claude Code, con la ayuda de Gemini para las visuales y muchas horas de entusiasmo”.
Al iniciar la travesía desde el navegador, el usuario es recibido por el comisario Rodríguez, quien expone los objetivos de la misión y otorga las primeras indicaciones antes de autorizar el salto temporal. El primer caso disponible, titulado "Tú no has ganado nada", transporta al jugador al año 1996 en el estadio de Banfield. Allí comienza la búsqueda de un sospechoso que robó la camiseta de José Luis Chilavert.

Para resolver las pesquisas, el juego recrea la atmósfera típica del folklore local mediante personajes emblemáticos de la cultura de tribuna: desde el fotógrafo de campo hasta el clásico vendedor de gaseosas o el choripanero. Hablar con ellos permite recolectar testimonios clave, aunque cada consulta consume puntos del contador de la investigación. Por ello, el desafío radica en discernir entre los comentarios de ambientación y las pistas reales para no agotar los recursos antes de dar con el paradero del delincuente.
El menú principal presenta una estructura de once episodios de desbloqueo progresivo, que incrementan su dificultad a medida que el investigador suma casos resueltos. La lista de misiones iniciales incluye títulos cargados de guiños populares como "Un loco suelto", "Invisible a los ojos" y el recordado "Paso a paso" de Mostaza Merlo. Mientras los primeros niveles ya se encuentran disponibles para jugar, las etapas finales permanecen en desarrollo.

La mecánica general rinde un homenaje explícito a la célebre franquicia de Carmen Sandiego, que causó furor a principios de la década de 1990 con su dinámico sistema de pistas y desplazamientos geográficos. Sin embargo, Buscando a San Diego traslada esa misma fórmula detectivesca al universo de los estadios nacionales, y sustituye las capitales del mundo por las canchas y los momentos de gloria del fútbol local. La ambientación se complementa con guiños de época, como un pedido de Chiclets por parte del comisario antes de viajar en el tiempo.
“Gracias a todos los amigos que lo probaron, encontraron errores, hicieron preguntas, tiraron ideas y bancaron el experimento. Y gracias a todos los que se están sumando a jugar, compartirlo y dar feedback para seguir mejorándolo”, escribió en sus redes Ariel Glaz.