El Tribunal Superior Eleitoral de Brasil aclaró este 23 de septiembre que no tener biometría registrada no impide votar en las elecciones de 2026 si la inscripción electoral está regular. La explicación, publicada a once días del primer turno, distingue la biometría obligatoria para determinadas operaciones de registro del requisito para sufragar. El primer turno será el 4 de octubre y un eventual segundo turno, el 25.
El 10,99% del electorado todavía no tiene biometría registrada en la base del TSE. La aclaración complementa la cobertura de NewsDigitales sobre los controles de la urna electrónica y responde a una duda práctica antes de la votación. Todas las secciones tendrán lectores biométricos, pero existen rutas alternativas de identificación para que la falta de una huella almacenada no impida por sí sola el acceso al voto.
Quien no tenga biometría debe presentarse en su sección con un documento oficial con foto y estar habilitado en el padrón. La normativa electoral admite cédula de identidad, pasaporte, licencia de conducir y credenciales profesionales reconocidas por ley, entre otros documentos. Si no hay huella registrada, el terminal solicita el año de nacimiento. Cuando ese dato coincide con el Cadastro Eleitoral, la mesa puede habilitar el voto.
Si la biometría existe pero el lector no reconoce la huella, la urna permite hasta cuatro intentos de validación. Si todos fallan, la presidencia de mesa verifica los datos mediante el CPF, el título o el cuaderno de votación y repite la comprobación. Si el problema continúa, solicita el año de nacimiento. Cuando coincide con el registro oficial, el elector queda habilitado mediante el procedimiento alternativo.

El procedimiento alternativo también tiene límites. Si el año de nacimiento informado no coincide con el registro, la mesa repite la consulta; si el problema persiste, el elector debe contactar a la Justicia Electoral para verificar el dato y volver a intentarlo. Quienes voten por ausencia, insuficiencia o desactualización biométrica serán orientados a regularizar sus datos cuando el registro electoral vuelva a abrir.
Antes del 4 de octubre, el elector puede verificar que su situación figure como regular y confirmar el lugar de votación en los canales del TSE o en e-Título. La jornada está prevista de 8 a 17, hora de Brasilia, con continuidad para quienes ya estén en la fila al cierre. La regla es concreta: una huella ausente o no reconocida tiene un protocolo sustituto; una inscripción irregular requiere regularización.