La posibilidad de volver a unir Buenos Aires y Lisboa sin escalas avanzó, aunque todavía no existe una ruta anunciada. El embajador portugués Gonçalo Teles Gomes planteó este 24 de septiembre que ambos países trabajan sobre el acuerdo de servicios aéreos. El marco vigente fue firmado en 2007, aprobado por Argentina en 2023 y rige desde septiembre de ese año.
Hoy no hay vuelos regulares directos entre Argentina y Portugal, una ausencia relevante para un mercado turístico en expansión. Turismo de Portugal registró en 2025 unos 85.500 huéspedes argentinos y 190.100 pernoctaciones, 12,7% más interanual. El 49,6% de esas noches se concentró en Lisboa, y el organismo identifica la falta de conexión directa como una característica actual del mercado.
Mientras se define una eventual ruta propia, TAP Air Portugal utiliza acuerdos comerciales para ampliar su alcance desde Sudamérica. La compañía reconoce a GOL como aerolínea asociada y el código compartido permite vender vuelos operados por otra empresa. Para un pasajero argentino, ese mecanismo facilita conexiones vía Brasil, pero no reemplaza un servicio sin escalas entre Ezeiza y Lisboa.
El comercio aporta otro incentivo, aunque el crecimiento del 168% necesita contexto: corresponde a julio de 2026 frente a julio de 2025, no al acumulado anual. Como referencia oficial, la Embajada argentina en Lisboa informó que en 2025 las exportaciones a Portugal crecieron 21,7% hasta 221,5 millones de euros y el superávit bilateral alcanzó 186,7 millones. El contexto nacional puede verse en esta nota de News Digitales.

Lisboa concentra buena parte del flujo turístico argentino hacia Portugal. En 2025 recibió el 49,6% de las pernoctaciones de ese mercado, cuyos ingresos turísticos alcanzaron 58,8 millones de euros, 41,2% más interanual. La discusión sobre nuevas rutas coincide con la reprivatización de TAP: el Gobierno portugués abrió en septiembre negociaciones con Air France-KLM y Lufthansa por hasta 44,9% de la compañía.

El próximo paso verificable será una decisión regulatoria y operativa concreta. Para que Buenos Aires-Lisboa pase de posibilidad a ruta deben conocerse el texto actualizado del entendimiento bilateral, la aerolínea operadora, frecuencias, horarios y fecha de inicio. Hasta entonces, el código compartido ofrece conectividad con escala, pero el vuelo directo continúa sin confirmación formal oficial.