24/09/2026 - Edición Nº1325

Internacionales

Relación bilateral

China busca estabilizar su relación con EE.UU.: qué lleva Xi a la Casa Blanca

24/09/2026 | Beijing pone sobre la mesa comercio, IA y trato a sus empresas mientras intenta contener la disputa bilateral.



El presidente chino, Xi Jinping, llegó a Washington con una agenda que va más allá del protocolo de la visita de Estado. Este jueves 24 de septiembre, durante la recepción de Donald Trump en la Casa Blanca, presentó la relación entre las dos potencias bajo una fórmula que Beijing viene impulsando desde la visita del mandatario estadounidense a China en mayo: una relación de estabilidad estratégica constructiva. Para el Gobierno chino, eso implica mantener abiertas las diferencias y la competencia, pero evitar que deriven en una ruptura económica o en un enfrentamiento. 

La propuesta tiene componentes concretos. Xi pidió reforzar los contactos entre las áreas diplomáticas, económicas, financieras y de seguridad de ambos gobiernos, reclamó un trato equitativo para las empresas chinas en Estados Unidos y planteó aumentar los vuelos directos. También incorporó la inteligencia artificial y la cooperación contra el narcotráfico a las áreas donde Beijing considera posible mantener canales comunes. La visita ocurre además después de que Washington informara una extensión hasta enero de la tregua comercial, aunque China todavía no había confirmado públicamente todos los términos anunciados por el Tesoro estadounidense. 

 


Monumento, casa histórica y oficina del presidente de los Estados Unidos, con recorridos para visitantes.

Beijing quiere competir, pero con límites

La definición china no supone abandonar la competencia con Estados Unidos. Xi planteó que esa competencia debe permanecer dentro de límites y que ambos países deberían evitar cruzar hacia el conflicto o la confrontación.También propuso mantener contactos regulares entre las fuerzas armadas y mejorar los mecanismos de comunicación y prevención de crisis. Esa posición intenta institucionalizar una relación en la que siguen abiertas disputas sobre comercio, tecnología, seguridad y presencia militar en Asia. 

La inteligencia artificial muestra ese equilibrio entre rivalidad y cooperación. Xi sostuvo en Washington que ambas potencias tienen capacidad para desarrollar IA y responsabilidad para mantenerla bajo control humano. Días antes, He Lifeng y Scott Bessent habían incorporado por primera vez la IA al mecanismo bilateral de consultas económicas y comerciales. Washington habló además de un posible canal para incidentes relacionados con esa tecnología, pero el Ministerio de Exteriores chino evitó confirmar este jueves que exista ya un acuerdo sobre ese mecanismo. 


Xi busca estabilizar la relación con EE.UU. sin renunciar a las prioridades de China.

Taiwán marca el límite político de Beijing

La cuestión de Taiwán apareció directamente en las conversaciones. Según la información difundida por China tras el encuentro, Xi pidió a Estados Unidos mantener una posición contraria a la independencia taiwanesa y actuar con prudencia en este asunto. Beijing considera a la isla parte de su territorio, mientras el Gobierno de Taiwán rechaza esa reclamación. Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taipéi, pero su legislación establece el suministro de medios para su defensa. Antes de la visita, fuentes citadas por Reuters anticipaban que Xi buscaría además limitar las ventas estadounidenses de armas a la isla. 

El resultado de la visita dependerá ahora de cuánto de esa agenda se transforme en decisiones verificables. China busca preservar el comercio, reducir obstáculos para sus empresas, abrir un canal sobre inteligencia artificial y contener el riesgo militar sin modificar su posición sobre Taiwán. Del lado económico todavía habrá que comprobar los términos definitivos de la tregua arancelaria y los eventuales acuerdos comerciales; en tecnología, si el diálogo sobre IA adquiere una estructura permanente; y en seguridad, si las propuestas de comunicación militar producen mecanismos concretos. La ceremonia de Estado muestra una relación más activa, pero las diferencias centrales continúan abiertas.


Xi propone competencia con límites mientras Beijing negocia comercio, tecnología y Taiwán.