YPF confirmó un aumento promedio del 1% en los precios de sus combustibles en todo el país, en medio de la fuerte volatilidad del petróleo internacional y después de que sus principales competidoras aplicaran incrementos de entre 2,5% y 5%.
La actualización comenzará a regir desde las 0 horas de este sábado 26 de septiembre y será la primera suba decidida por la compañía desde mayo, sin contar las modificaciones vinculadas con impuestos y biocombustibles. La petrolera confirmó además que continuará utilizando su esquema de “buffer” de precios, con el que busca amortiguar el traslado de las variaciones internacionales del petróleo a los surtidores.
La decisión marca un cambio respecto de lo ocurrido durante los últimos días. Mientras Shell, Axion y Puma habían aumentado sus combustibles entre 2,5% y 5%, YPF había decidido inicialmente mantener sus valores y observar qué ocurría tanto con el petróleo internacional como con una variable que preocupa particularmente a la compañía: la caída de la demanda interna.
Ahora, la petrolera de mayoría estatal finalmente trasladará una parte de la presión internacional, aunque con un incremento considerablemente menor al aplicado por sus competidoras.

La principal presión sobre los precios locales viene del mercado internacional. El Brent, referencia mundial para el petróleo, se negociaba este viernes en torno a los USD 105 por barril. En el último mes acumula una suba superior al 20%, en un escenario atravesado por las tensiones en Medio Oriente.
El jueves había llegado a superar los USD 106 y durante septiembre incluso tocó valores cercanos a los USD 110 por barril.
La escalada representa un problema para las petroleras argentinas, si trasladaran completamente la suba internacional del crudo a los surtidores, el impacto sobre el precio local de las naftas y el gasoil sería considerablemente mayor.
Por eso YPF mantiene el denominado buffer, un mecanismo con el que absorbe temporalmente parte de las oscilaciones internacionales para evitar movimientos abruptos en los precios domésticos.
Su presidente y CEO, Horacio Marín, ya había anticipado que la política de precios estaría condicionada no sólo por el petróleo, sino también por la capacidad de los consumidores para absorber nuevos aumentos.
“YPF va a tener que ir moviendo dependiendo de la demanda. Seguimos con el buffer”, había explicado Marín antes de conocerse la nueva suba.

El incremento llega, justamente, cuando el consumo de combustibles atraviesa un momento delicado.
Según datos de la Secretaría de Energía procesados por la consultora Politikon Chaco, las ventas al público cayeron 2,2% interanual en agosto. De esta manera, acumularon siete meses consecutivos de retroceso.
La caída fue más pronunciada en las naftas, con una baja del 3,3% interanual, mientras que el consumo de gasoil retrocedió 0,8%. El deterioro además se extendió prácticamente a todo el país, 20 de las 24 jurisdicciones registraron menores ventas que un año atrás.
Santa Cruz encabezó las bajas con un derrumbe del 12,9%, seguida por Tierra del Fuego (-10,7%) y Mendoza (-9,8%). En la Ciudad de Buenos Aires, el consumo cayó 5%, mientras que en la provincia de Buenos Aires retrocedió 1,4%.
Solamente cuatro provincias lograron aumentar las ventas: Neuquén (+10,4%), Córdoba (+3,3%), La Pampa (+3,1%) y San Luis (+2,3%).

La caída de las ventas se produce además después de un fuerte encarecimiento de los combustibles. Antes de esta nueva actualización, el litro de nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires se ubicaba alrededor de los $2.059, lo que implicaba una suba cercana al 31% durante 2026, unos ocho puntos por encima de la inflación estimada para el mismo período.
En la comparación interanual, la nafta acumulaba un incremento de aproximadamente 53%, frente a una variación general de precios cercana al 33%.
La brecha ayuda a explicar parte del deterioro de las ventas, el combustible se encareció en términos reales mientras los ingresos de muchos hogares continúan mostrando dificultades para recuperar poder adquisitivo.
El escenario también limita el margen de las empresas para trasladar inmediatamente la escalada internacional del petróleo.