Uruguay quedó en el centro de una de las propuestas urbanísticas más llamativas vinculadas con el avance tecnológico. Praxis, una comunidad nacida en Estados Unidos que reúne a emprendedores, inversores y creadores, eligió el desarrollo +Colonia para levantar allí su primera urbanización física, con una inversión estimada de más de USD 1.000 millones durante los próximos años.
La iniciativa ganó visibilidad esta semana y sumó una señal institucional en las últimas horas, cuando el presidente Yamandú Orsi se reunió en Nueva York con Dryden Brown, cofundador y CEO de Praxis. El encuentro ocurrió durante la participación del mandatario uruguayo en la Asamblea General de las Naciones Unidas y después de que Orsi planteara la intención de posicionar al país como un espacio regional para desarrollar y probar soluciones vinculadas con inteligencia artificial.
Praxis asegura contar con más de 150.000 integrantes alrededor del mundo. De ellos, unos 2.700 expresaron formalmente interés en mudarse o invertir en la futura comunidad de Colonia. Esa cifra, sin embargo, no significa que ya existan 2.700 residentes confirmados ni que todas las operaciones estén cerradas.
La primera etapa se integrará al complejo +Colonia, cerca de Colonia del Sacramento. Allí se prevén residencias privadas, un resort, jardines y espacios destinados al arte, la música y otras actividades. Mientras se desarrolla el área propia de Praxis, los primeros integrantes podrán instalarse en edificios que ya están en construcción dentro del emprendimiento.
La llegada de residentes está prevista para 2027, mientras Brown manifestó su intención de radicarse en Uruguay antes. El plan contempla unos 350.000 metros cuadrados de edificabilidad y representaría más del 20% de la urbanización prevista para +Colonia. La compra de las tierras, no obstante, todavía debe completar etapas previas.

Praxis presenta su propuesta como una comunidad preparada para un eventual escenario posterior al desarrollo de la inteligencia artificial general (IAG), una tecnología todavía hipotética capaz de desempeñar una amplia variedad de tareas intelectuales. Su visión también contempla experimentar con sistemas económicos, culturales y de organización colectiva apoyados en herramientas digitales.
Ese lenguaje despertó interrogantes. La organización se define como una “nación digital” y plantea a largo plazo mayores niveles de autonomía organizativa, pero la urbanización de Colonia permanecerá dentro del marco jurídico uruguayo. Desde +Colonia señalaron que las herramientas internas de coordinación deberán funcionar bajo la jurisdicción correspondiente.

También surgieron cuestionamientos en el ámbito local. El edil frenteamplista Pedro Leizagoyen reclamó discusión y controles institucionales para una iniciativa de esta escala y sostuvo que el tema no había sido debatido previamente dentro de su fuerza política.
Por ahora, los USD 1.000 millones son una inversión proyectada, no un desembolso ya ejecutado. Pero el movimiento ya instaló una pregunta mucho más amplia: qué puede ocurrir cuando una comunidad nacida en internet intenta convertirse en una ciudad física diseñada alrededor de una transformación tecnológica que todavía está comenzando.