25/09/2026 - Edición Nº1326

Internacionales

Realeza noruega

Murió Wilma, la perrita de la princesa Astrid: así llegó a la familia real

25/09/2026 | La mascota de la princesa Astrid murió a los 12 años, pocos días después de su dueña. Había sido adoptada y la acompañaba incluso a sus compromisos oficiales.



En muchas fotografías de la princesa Astrid de Noruega había un detalle que se repetía: una pequeña perrita acomodada sobre su regazo. Se llamaba Wilma, tenía 12 años y se había convertido en su compañera habitual, tanto en casa como en algunos compromisos de la familia real.

Este jueves, el Palacio noruego confirmó que Wilma murió el 23 de septiembre, doce días después del fallecimiento de Astrid. La perrita llevaba tiempo enferma y, durante sus últimos días, estuvo al cuidado de uno de los cinco hijos de la princesa.

Según explicó la Casa Real, Wilma murió tranquilamente mientras descansaba en un regazo, el lugar donde más le gustaba estar. La noticia se conoció un día después del funeral de Astrid, celebrado en Oslo.


Astrid solía llevar a Wilma sobre su regazo. La perrita, adoptada de un centro de acogida, también la acompañó durante distintos compromisos de la Casa Real noruega.

La cercanía entre ambas muertes llamó la atención, pero no hay información que permita atribuir el fallecimiento de Wilma a la pérdida de su dueña. El Palacio aclaró que el animal atravesaba una enfermedad desde hacía tiempo.

De un refugio a los brazos de una princesa

La historia de Wilma con Astrid comenzó en 2022, cuando la princesa decidió adoptar una mascota tras la muerte de su anterior perro, Tarzan. En lugar de buscar un cachorro, acudió a Solplassen, un centro de acogida para perros que necesitan un nuevo hogar.

Wilma había llegado allí por una circunstancia difícil: su primera dueña, una mujer mayor con una enfermedad terminal, quería asegurarse de que alguien pudiera cuidarla cuando ella faltara. Finalmente, encontró una nueva familia en la princesa noruega.

Astrid visitó el refugio varias veces para conocer a Wilma antes de llevársela. La mujer que dirigía el centro recordó después que la elección de una perrita adulta, en lugar de un cachorro, le había causado una especial impresión.

La adopción cambió la rutina de ambas. Wilma empezó a acompañar a Astrid en conciertos, reuniones y actividades oficiales, casi siempre cómodamente instalada sobre sus piernas.

La compañía que Astrid encontró tras otra despedida

El cariño de la princesa por los perros venía de su infancia: sus padres le regalaron el primero cuando cumplió dos años. A lo largo de su vida tuvo varias mascotas y, durante sus últimos años, eligió adoptar animales que necesitaban otra oportunidad.


La princesa Astrid asistió con Wilma a un compromiso oficial en mayo de 2026. La pequeña perrita la acompañó durante los últimos años de su vida.

En una entrevista concedida con motivo de su cumpleaños número 93, Astrid contó cuánto había significado para ella la llegada de Wilma. Tras perder a Tarzan, había sentido un gran vacío en su vida cotidiana. La nueva compañera, explicó, le había abierto «un mundo nuevo».

Astrid falleció el 11 de septiembre, a los 94 años, y su familia informó entonces que Wilma permanecería bajo el cuidado de uno de sus hijos. La perrita alcanzó a pasar sus últimos días acompañada, aunque ya se encontraba enferma.

Su muerte cierra una historia que comenzó con una adopción y terminó con una imagen sencilla: Wilma, la pequeña acompañante de una princesa, descansando por última vez en los brazos de alguien de su familia.