La salida de Manuel Tovar comenzó con algo que, sobre el papel, parece un problema de agenda. El entonces canciller participó el 22 de septiembre en Nueva York en una reunión del Escudo de las Américas, encabezada por Donald Trump, sin comunicar adecuadamente la invitación a la presidenta Laura Fernández. Como cada país tenía una representación limitada, la mandataria quedó fuera del encuentro. Dos días después, Tovar fue destituido.
Para el Gobierno costarricense, el episodio no fue tratado como una simple falla de protocolo. Presidencia sostuvo que la omisión provocó un daño estratégico porque Fernández perdió la posibilidad de participar directamente en un espacio que su administración considera fundamental para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Indiana Trejos, ministra de Comercio Exterior, fue designada canciller interina.
El Escudo de las Américas fue impulsado este año por la administración Trump como una coalición regional contra los cárteles y otras estructuras de crimen transnacional. Costa Rica ya mantiene cooperación de seguridad con Estados Unidos, incluidos patrullajes marítimos conjuntos, y Fernández había señalado a comienzos de septiembre que una mayor cooperación estadounidense podría beneficiar la seguridad del país, aunque cualquier operación terrestre requeriría autorización legislativa.
Por eso, detrás de la fotografía que Fernández no pudo tener con Trump aparece una cuestión más concreta: quién representa al país cuando se toman decisiones sobre una de las prioridades del Ejecutivo. La explicación oficial de la destitución no cuestionó la presencia de Costa Rica en la alianza, sino que responsabilizó al canciller por impedir que la jefa de Estado ocupara el lugar reservado al país.
La presidenta de Costa Rica despidió a su Canciller
— Jose Valdez 🇸🇻 (@JoseValdezSV) September 24, 2026
luego de que este omitiera informarle sobre el encuentro del Escudo de las Americas con Donald Trump
Es cuando te das cuenta que la inteligencia académica dista un poco de la inteligencia práctica. pic.twitter.com/ancOeQua2Q
Tovar llevaba apenas 139 días como canciller y se convirtió en el ministro de Relaciones Exteriores con menos tiempo en el cargo desde el inicio de la Segunda República en 1948, según el recuento de La Nación. Su salida muestra cuánto peso asignó Fernández al episodio: una falla dentro del propio Gobierno terminó costándole el puesto a una de las figuras más visibles de su política exterior.

Costa Rica no anunció un alejamiento del Escudo de las Américas. Al contrario, el Ejecutivo reiteró que considera ese mecanismo esencial para su estrategia de seguridad. El próximo desafío será determinar qué cooperación concreta surge de la alianza y cómo el nuevo equipo diplomático coordina esa agenda sin repetir una crisis que nació, precisamente, dentro del propio Gobierno.